domingo, 16 de enero de 2011

hacia el silencio/ 4

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No quisiera enseñarme ínfimo, desdichado. Rechazo las limosnas y los besos. Haber envejecido no significa más que ser más viejo, si es que eso de la edad tiene sentido cuando todos estamos abocados de forma inexorable a morir sin aviso. Por lo demás, aparte de oxidado, soy muy rico en potasio y en la cama. Y el musgo de mis párpados se esponja a la sombra del tálamo.




36 comentarios:

Amelia Díaz dijo...

No rechaces los besos, Jose. Son la savia que nutre nuestro vivir de árbol.Siempre hacia la luz.

Besos. Toma.

Jose Zúñiga dijo...

Tendría que haber puesto ciertos besos, Ame, pero el ritmo es el ritmo. Por supuesto, los tuyos los acepto con alegría.
Y besos para ti.

Charcos dijo...

ínfimo? viejo? .... anda ya !

;) besos de los güenos pa ti


(a veces pienso si no sería mejor hablar de cosas alegres y así no dar pena de esa de limosna incontinente, pero.... en mi caso es que no puedo aunque lo intente, empiezo hablando de un pajarillo cantando en su ramica para inmediatamente convertirlo en un cuervo desplumado que grazna sobre la tumba del destino.... me lo voy a mirar .... tu potasio miratelo ;) )

Leonel dijo...

Las limosnas y las piedades no las soporto, por el mismo motivo no acostumbro a probarlas por nadie, las rechazo en primera persona, acepto y ofrezco comprensión, una mano o las dos, también un hombro donde apoyarse y desahogarse, y a los amigos un abrazo, hombre que a veces sirve sentirse acompañado bien de cerca.
Lo de viejo, no creo que sea un problemas de edad, Jose, viejo se puede ser a veinte o cien, es la mente la que nos puede hacer sentir hasta muertos. Esta vez te lo digo yo, no te sientas viejo, que con todos esos besos y gatos, que estoy escuchando desde hace dos días me siento mucho mejor.
Un abrazo.
Leo

Jorge Torres Daudet dijo...

¿Quieres decir que guardas los ahorros debajo del colchón? jejeje.
Un abrazo de uno más viejo y oxidado que tu.

Jesús Garrido dijo...

lo que daría por estar en ese lugar

excelente

Paloma Corrales dijo...

Algunos son avisados, siempre me hizo reflexionar ese “prórroga” de despedida. A veces dudo si realmente es necesario un proyecto existencial o si la vida es para los militantes de la misma. El tiempo, ciertamente, es una medida extraña, quizá sólo sea consecuencia de la experiencia. “Rico en potasio y en la cama, con los párpados esponjados de musgo...” después de todo no es un mal balance. Te acercas a lo que no se nombra.


Un beso.

mjromero (alfaro) dijo...

Y además eres muy rico en palabras,
¿te imaginas con lo diminutos que somos y que eres un punto lleno de palabras? y vas agrandando la imagen que se ve desde tan lejos hasta convertirte en una galaxia llena de palabras. Deberías cambiar el artilugio con que te miras.
Un abrazo grande para un hombre grande.

Horacio Holiveira dijo...

Creo que el potasio es lo más importante. El tiempo, la cama, la edad... eso son nimiedades. =D

Muy bueno, Jose, creo que estás demostrando perfectamente que existe algo más callado que el silencio. Espero una quinta entrega que lo reafirme.

Un saludo.

SIL dijo...

Si hay potasio y cama gozando de buena salud, no hay espacio para la desdicha.

Uy...
No sé qué ¨ciertos besos¨ dejarte ahora, no serás tan mal amigo de rechazarlos.

;D

Todo sea por el ritmo, Poeta.

SIL

jorge dijo...

Cumplir años es inevitable. Envejecer es opcional.

Como ya has explicado lo de los besos...vale.

En la cama, en el sofa, en la cocina, en el garaje...

¿Hablamos de lo mismo, no?

virgi dijo...

¡Jo! ¿Y de rico escribiendo no dices nada?
Estos cuatro pasos me parecen extraordinarios. El silencio te lee, asombrado. Y yo te abrazo.

Laura Gómez Recas dijo...

Brevemente, es un perfil sutil; que eso de envejecer da para muchas interpretaciones.
Yo leo en positivo este 'mirarte el ombligo' porque tú lo escribes en positivo...
... y a quien no le guste, ¡que no mire! Otra cosa buena que dan los años.

ZenyZero dijo...

Pensándolo bien, no sé si hay algo que tenga sentido. No sé para qué pienso tanto. Yo tengo musgo también, pero en el hipotálamo.

Un abrazo
Chuff!!

Jose Zúñiga dijo...

Nada de ínfimo, Luisa, viejo, según se mire: ya digo que es pura biología, pero la biología no es una ciencia exacta, al menos en poesía.
Bss

Ps.- Mi última analítica me dio el potasio un poco alto, muy poco, nada preocupante, jeje. Pero de ahí salió el versito.

Jose Zúñiga dijo...

En serio, Leo, no me siento viejo, creo que no todavía, lo que quise decir es que no me importa tener más o menos años.

Son bienvenidos esos abrazos, a veces, como dices, reconfortan, el brazo de un amigo en tu hombro o el hombro para el brazo que no encuentra acomodo.

Será fuerte el abrazo cuando toque, no lo dudes. Y me alegro de que te alivien esos besos y gatos, hoy me das esa alegría.

Jose Zúñiga dijo...

Naturalmente, Jorge, mis magros ahorros, por magros que sean, no se lo doy al banco ni de coña.

¿Tú, oxidado? Ni hablar.

Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Es cierto, Paloma, algunos, incluso muchos, son avisados. Pero ya el aviso suele ser tardío, o sea, como si no. Las prórrogas, depende, no me gustaría alargar lo que ya no tiene chicha.

Me gusta esa referencia a la militancia de la vida: creo que sí, hay que ser militante, a tope, quemar la vida; pero cuántas veces no volvemos melindrosos, o cobardes, y eso nos pierde.

No sé si me acerco, aún queda…

Bss

Jose Zúñiga dijo...

Qué bonito es eso que me dices, mj: ser un punto lleno de palabras. Nunca me imaginé así, pero puede que sea el objetivo por mucho que ahora esté abominando de esas mismas palabras. Un punto allá, allá lejos…, ya sabes.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Algo más callado que el silencio…, me da que pensar, Horacio. Tal vez sea eso, algo donde hasta el silencio sea fragor. Este silencio es grito en realidad. Un grito mudo.

Seguirán las entregas, a ver hasta dónde es posible desnudar las palabras.

Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Hola, Jesús!
No aseguro que ese lugar sea confortable, pero aquí tienes un hueco.
Gracias por tu palabra. Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Como a ti de ritmo no hay quien te dé lecciones, seguro que entenderás muy bien que cualquiera de tus besos me sirve, Sil. Con o sin potasio.

Jose Zúñiga dijo...

El tálamo es el tálamo, Jorge, con o sin edad. Hablamos de lo mismo, seguro.

Y por supuesto, envejecer es opcional. Morirse no, claro.

Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Paso a paso, Virgi, poco a poco, la palabra desnuda suele ser un clamor aunque no se pretenda. Gracias por tus abrazos.

Bs

Jose Zúñiga dijo...

Puede que yo esté negativo, Laura, cosas del humor, pero me gusta mucho y hasta me reconforta esa mirada en positivo.

Bss

Jose Zúñiga dijo...

Mejor no pensarlo bien, Zen, total para qué, el musgo se adueña de párpados, tálamos e hipotálamos. Pero con o sin sentido, hay que pasar por ello.
Abrazo

leonardo dijo...

Despojarse con el paso de los años es cosa de gente sabia. Siempre nos quedará el cuerpo, los ojos o el recuerdo de lo que vieron, los labios... y... las abominables palabras. Intuyo que eres de los que, aunque sepa callar, prefiere callarse en/con las palabras (y éstas las tienes mucho más altas que el potasio!).
Un abrazo

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

Divino, amigo Zúñiga.
Además, ser más viejo, supone haber vivido, o haber tenido más tiempo para hacerlo, ya que todos estamos, como dices, "abocados de forma inexorable a morir sin aviso".
¡Qué más dan los años transcurridos desde nuestro primer llanto, si "nuestros párpados aún se esponjan a la sombra del tálamo"!
Abrazo

ana dijo...

si cierro los ojos puedo acariciar tu silencio, suave como el viento

y un beso

Jose Zúñiga dijo...

Intuyes bien, Leonardo, todo este galimatías surge de ese conflito: cómo llegar al silencio sin renunciar a las palabras. O cómo matar las palabras para que puedan renacer de nuevo, despojadas de su lugar común.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Pues eso, Ángeles, que me quiten lo bailao. Aunque pienso seguir dando la lata.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Cierra los ojos, Ana.
Y bs

Maria Sanguesa dijo...

Excelente también esta cuarta parte... ya te han dicho que no por cumplir años se es más viejo, lo que a veces ocurre es que se es más sabio... y lo del musgo me ha encantado, me ha venido a la cabeza la canción de Violeta Parra, Volver a los diecisiete:"...y va brotando, brotando como el musguito en la piedra..."(Creo que se refería al amor) Así que mientras se te esponje el musgo de los ojos ante el tálamo (y ante el amor a la vida), este camino hacia el silencio lo estás haciendo en formidables condiciones humanas y poéticas. Y espero que no rechaces este manojo de besos que te mando.

Jose Zúñiga dijo...

Por mucho que camine no sé si llegaré algún día, María, pero vale la pena intentarlo. Es cierto, todo parte de algo incontestable: ese amor a la vida no se borra ni con silencios ni con palabras. Mientras tanto, me desahogo para seguir respirando sin agobios.
Por supuesto, vengan manojos de besos. Y recibe tú los míos.

EL GATO ESTEPARIO -víctor- dijo...

Jeje, rico en potasio, pues habrá que introducirte en la dieta diária.
Me gusta, Jose, estos pasos hacia el silencio, me están gustando mucho en cuanto estilo y fondo.
Je, todos estamos empujados amablemente a traspasar la puerta de la vejez, por mucho botox y estiramientos faciales. Mejor traspasarla como un gentleman.

ABRAZO

Jose Zúñiga dijo...

Nunca perder la cara, Víctor, por mal que vengan dadas. Qué bien que te gusten estas aproximaciones al silencio, lo cierto es que complacientes no son.
Abrazo