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jueves, 23 de septiembre de 2010

Azpeitia comenta los sonetos a mí mismo


sonetos a mí mismo

Estoy enamorado de mí mismo,
hay tantas cosas en mí tan deliciosas…
Walt Whitman

I
Más solo que las dos y que la una,
más solo que la tumba de mi abuela,
más solo que el reflejo de una vela,
más que el lado invisible de la luna.

Más solo que dos huesos de aceituna,
más solo que una estrella sin estela,
más solo que una monja en duermevela,
más que un rico heredero sin fortuna.


Solo. Tan solo estoy que mis espejos
campos diezmados son de una derrota
que ya viene acunándose de lejos.

Habrá que acostumbrarse. Doy la nota
(un si bemol menor) de los vencejos,
da igual que suene mal: nadie lo nota.

II
Me gusta dar la nota. No comprendo
cómo pude escribir ayer un canto
que acabó siendo un himno al desencanto,
un manifiesto inicuo, un vil remiendo.

Fue todo un desatino. No lo entiendo.
No estoy triste ni solo, tengo encanto,
doy cuanto soy, pero recibo tanto
que me paso la vida recibiendo.

Y una tarde de enero, enfurruñado,
me da por pergeñar un sonetucho
totalmente anacrónico, esquinado.

No me puedo quejar, soy más bien ducho
en el arte de amar y ser amado.
Es la pura verdad: me quiero mucho.

---

Peligroso sujeto este Zúñiga que en su "Soneto a mí mismo" nos hace un alarde de cualidades que me producen una tremenda envidia, por pensar que carezco de ellas...además es cantautor y puede ir a cantar a las rejas de sus amadas (debe tener muchas)....debe ser puesto bajo una estrecha vigilancia....un abrazo desde azpeitia.


                                         

En otra fotografía he realizado la ficha de este peligroso tipo, que ha escrito un Soneto a sí mismo y que seduce al público con su aspecto bonachón y su guitarra que abraza como si fuera una mujer a la que acaricia en público...un abrazo de azpeitia

                                       
 
José Zúñiga explica a sus compañeros por qué ha escrito el Soneto a mí mismo....



Zúñiga explica detalladamente a Paloma porque se quiere tanto a sí mismo y cómo cualquier mujer puede caer rendida en sus brazos al conocer tanta virtud y oír su seductora guitarra....I Joke....azpeitia



Y digo yo: sin el bi-soneto de Azpeitia esto no hubiera ocurrido.

Añado: estos sonetos figuran en el el poemario "Tiempo a destiempo" (sí, igual nombre que el blog, no da p'a más la inventiva).

Y añado más: la fotos son de Noelia y Begoña. Gracias a las dos. Y a Azpeitia, por supuesto.


sábado, 14 de agosto de 2010

colofón

.
Yo no soy un ladrón. Pagué su tiempo,
las horas y los días que entonces malgastaba
entre copas y alardes
que no llevaron a ninguna parte.
Pagué el tiempo de un tiempo atormentado:
compré su tiempo muerto.
Allá su vida toda y sus vinagres.

Yo no soy un ladrón.

viernes, 4 de diciembre de 2009

amistades peligrosas

Estaba en el trance de escribir los versos del día cuando, a mitad de camino, caigo en la cuenta de que lo que estaba escribiendo ya estaba escrito, más o menos parecido. Así que rompo los versos y me repito esta entrada, porque es lo que hoy quería escribir. Lo escribí en marzo con el título de "sobran los fotones".

Ciertas noches no sirven los fotones
ni como tema de conversación.
Ciertas noches (sin ir más lejos, hoy)
sólo sirven las buenas compañías,
la simple voz que cuenta cómo le va la vida
y te pregunta o no, pero te escucha;
sirven las caminatas por callejuelas húmedas,
la esquina que ilumina una farola rota,
el cigarrillo de las confidencias,
los burdeles vacíos de un sábado en la noche.
Ciertas noches no sirven los fotones,
con un hasta mañana va de sobra.

Ciertas noches dan pena. Pero la noche avanza
y te sientes a gusto entre nuevos abrazos,
entre gente que vive, que respira contigo
sin tú saberlo apenas. Y entonces te das cuenta
de la futilidad de los fotones.

Puedo hablar de fotones con cierta autoridad,
pero prefiero hablar del pan con queso
que es mucho más amable. Quede claro
que me gusta la gente propensa a la ternura,
sencilla, transparente: nunca doble.

Normalmente, en este juego de vivir la vida,
me juego el corazón a todo o nada
y pierdo siempre, menos cuando gano.
Hoy me tocó ganar. Otros perdieron.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Recordatorio: tiempo a destiempo

El tiempo se vierte, indiferente a nosotros; nos defendemos de él invirtiéndolo, revirtiéndolo, divirtiéndolo, subvirtiéndolo, convirtiéndolo. Escribir es combatir el tiempo a destiempo: a la intemperie cuando llueve, en un sótano cuando brilla el sol. Escribir es un contratiempo.

Hoy es el día. Y qué mejor que anunciarlo jubilosamente con esta introducción de Carlos Fuentes (que vertebra todo el poemario) y el precioso cartel diseñado y realizado para la ocasión por Francisco Cano sobre una fotografía de José Naveiras.

Por una vez, seremos puntuales (los minutos justos de cortesía). Y no nos alargaremos en exceso.

Os espero. Os abrazo. Y os dejo con el poema que cierra el libro, y que deja abiertas todas las puertas que nunca quise cerrar: Jardín de infancia.
 
Que llueva que llueva,
la Virgen de la Cueva…

Corre un niño
descalzo por la hierba,
sube al columpio, lleva
toda luz el mundo en su mirada
limpia, confiada.
Un perro mueve el rabo
alegremente,
dos abuelas
tejen y tejen sin parar.

Miro hacia atrás:
el columpio me lleva
hacia la luz perdida
de mi jardín de infancia.

Que sí, que no,
que caiga un chaparrón.

Pues eso. Hay tiempo para todo. Comparto el mío. Pido prestado el vuestro.



.

martes, 30 de junio de 2009

poesía virtual

Mojó la lluvia
mi cuaderno de versos.
Se emborronaron
todas las palabras: sólo
quedó poesía.
Así tu nombre,
deslavazado ahora
por las lágrimas
que vierten su orfandad
sobre esta página
en blanco de mi vida.


http://jlzuni.blogspot.com/

sábado, 27 de junio de 2009

puñaladas

Lo que siento lo siento
como una puñalada en pleno pecho;
lo que no siento,
es más bien por la espalda.
Tendría que indagar
por qué mis sentimientos son puñales
incluso sin sentirlos. No es normal
tanto apuñalamiento.

domingo, 21 de junio de 2009

aproximaciones 22A34

Aproximadamente son las dos de la tarde
y me aproximo aproximadamente
a las dos de la mañana,
lo que quiere decir que no tengo una idea clara
de las aproximaciones según los fundamentos clásicos,
me aproximo de mala manera, malamente,
una maniobra de aproximación no debe
incurrir en duda alguna
si no quiere acabar
en estrepitoso fracaso, qué,
los árboles, qué, ¿no están para aproximarse?,
y qué, qué hago yo con este espantoso complejo.

Anunciaron invierno y voy de blanco. Mierda.

sábado, 20 de junio de 2009

viernes trece

Viernes y veinte. Agosto y mar.
La luna teje que teje sombras.
Qué duro ser romántico,
qué estúpido decir
que te quiero o que soy
un pobre hombre que no
sabe de letras ni de números,
ni siquiera de bizcos.
La lluvia no llegó,
tanto que la esperábamos,
tuvimos que tragarnos todo el sol
y ahora qué, en esta noche,
qué va poder decirte este poeta
si no es te quiero, sí, si no es te quiero.

Esto es lo malo del romanticismo, digo:
¿pues no estaba el poeta para cargar
las armas de futuro? Vaya fracaso el mío.

miércoles, 20 de mayo de 2009

sirena varada en autopista

Soy como un pez: boqueo
si me sacan del agua.
Y me paso la vida boqueando,
porque hay muy mala gente
que se empeña en llevarme hacia la orilla
y hacerme el boca a boca aunque no venga a cuento.

Como pez en el agua, así me siento
cuando no tengo a nadie que me bese.
Sólo me encuentro a gusto entre sirenas
de mar o de ambulancias.

domingo, 17 de mayo de 2009

inventario

Tengo una muñeca
vestida de verde.

Tengo dos palabras:
empeño y derrota.

Tengo tres quehaceres;
Ir. Llegar. Volver.

Tengo cuatro esquinas:
tú, yo, tuya, mía.

Tengo cinco reyes
y un as en la manga.

Tengo seis heridas:
lunes martes miércoles
jueves viernes sábado.
El domingo, tú.

Tengo una muñeca
vestida de azul.

miércoles, 6 de mayo de 2009

en el parque

Que llueva que llueva,
la Virgen de la Cueva…


Corre un niño
descalzo por la hierba,
sube al columpio, lleva
toda luz del mundo en su mirada
limpia, confiada.
Un perro mueve el rabo
alegremente,
dos abuelas
tejen y tejen sin parar.
Miro hacia atrás:
el columpio me eleva
hacia la luz perdida
del jardín de mi infancia.

Que sí, que no,
que caiga un chaparrón…

martes, 28 de abril de 2009

metamorfosis

Esta mañana
me he levantado medio cojo
y un poco sordomudo.
No totalmente cojo ni tampoco
del todo sordomudo.
Sólo un poco, lo justo
para no andar a rastras, lo preciso
para no alzar la voz,
lo imprescindible para no escucharte.
Andaba renqueante. Al verme has puesto
el grito no en el cielo, en el pasillo,
como sueles hacerlo cuando no pasa nada.
Y vaya si pasaba. Ya lo creo.


–Buenos días, acércame el espejo,
te digo quejumbroso.
Sin mirarme siquiera
me tiras a la cara tu espejito.
–Toma –dices–, revienta.
Estalló aquel espejo en mil pedazos
que fueron a incrustarse en mis pupilas.
Ahora sí que estoy ciego,
ciego del todo, ciego,
no simplemente tuerto.


Y he empezado a reptar por las paredes.

domingo, 19 de abril de 2009

no sirven los fotones

Ciertas noches no sirven los fotones
ni como tema de conversación.
Ciertas noches (sin ir más lejos, hoy)
sólo sirven las buenas compañías,
la simple voz que cuenta cómo le va la vida
y te pregunta o no, pero te escucha;
sirven las caminatas por callejuelas húmedas,
la esquina que ilumina una farola rota,
el cigarrillo de las confidencias,
los burdeles vacíos de un sábado en la noche.
Ciertas noches no sirven los fotones,
con un hasta mañana va de sobra.

Ciertas noches dan pena. Pero la noche avanza
y te sientes a gusto entre nuevos abrazos,
entre gente que vive, que respira contigo
sin tú saberlo apenas. Y entonces te das cuenta
de la futilidad de los fotones.

Puedo hablar de fotones con cierta autoridad,
pero prefiero hablar del pan con queso
que es mucho más amable. Quede claro
que me gusta la gente propensa a la ternura,
sencilla, transparente: nunca doble.
Normalmente, en este juego de vivir la vida,
me juego el corazón a todo o nada
y pierdo siempre, menos cuando gano.
Hoy me tocó ganar. Otros perdieron.

sábado, 11 de abril de 2009

hablando del tiempo

Eso del tiempo que tanto te preocupa es cosa de filósofos
y hasta de matemáticos.
Complejos algoritmos, raíces, isobaras.
La fuerza viva, equivalente a la mitad
de la masa multiplicada por la velocidad
al cuadrado. Ya lo decía Einstein: E = MC².
Pero era más bonito:





Así que, por favor, no hablemos más del tiempo.
Hoy sale el sol, mañana tal vez llueva,
es nuestro tiempo de cielos despejados, algo sin duda más interesante
que despejar incógnitas.

Sí.

Yo iba a los mandos de nuestro jet privado
y hemos tenido una conversación muy seria:
“Hace fresquito”, me dijiste tú.
Yo, acalorado, enfilé hacia el bosque
y te dije: “ Allá voy, el tiempo vuela”.

No.
Volamos los dos. Ahora mismo volamos,
ángeles grandes con alas de cadenas,
mientras abajo se forma ese revuelo tan manido en torno al amasijo de acero y cajas negras de nuestro último vuelo terrenal.
Así que, por favor, no hablemos más del tiempo,
el nuestro ya es eterno.

viernes, 10 de abril de 2009

veo veo

Me encandilan tus ojos cuando duermes,
tu voz cuando enmudeces,
tu piel cuando la escondes entre mantas,
tus manos enguantadas.

Me enajena tu boca amordazada,
tus pies con botas altas,
tu garganta vestida de bufandas,
tu cuerpo en otra cama.

Me gustas mucho cuando no te veo
por mucho que te mire.

El día en que te encuentre cara a cara
qué pasará. Veremos.

miércoles, 1 de abril de 2009

32 de marzo

Hoy, treinta y dos de marzo, sopla el viento
y han vuelto las oscuras golondrinas
a desvelarme en plena duermevela.

Este viento del norte, tan cargado
de olores a mortaja que penetran
uñas adentro todas mis entrañas,

hace trizas el sueño. Tengo miedo.
Recorro mi pasillo y sus rincones
repletos de aledaños; luego intento

a trancas y barrancas escribir,
y me encuentro enfrascado en frases hueras
que pretenden hablar de lo inefable.

Absurda pretensión. Pero ya al filo
de las primeras luces me adormezco
soñando en ventoleras y tercetos.

Alguien me escribe:

exactamente aquello, lo intangible,
aquello que no supe, ahora lo leo.
Con eficaz sigilo alguien ha escrito,

alguien ha suplantado arteramente
mi personalidad y me ha dejado
traspuesto y con un palmo de narices.

Alguien me escribe cuando estoy dormido.
Un día de estos leeré mi esquela
y yo sin enterarme de que he muerto.

Igual que no hay abril. Qué cosas pasan.
Uno descubre al cabo de los años
que le resulta extraño abrazar a su viuda.

Mejor quedarse en hoy, en treinta y dos
de marzo, suspirando por las negras,
oscuras golondrinas de mañana.

Alguien me escribe…
Hoy, treinta y dos de marzo, por lo menos
no es treinta de febrero. Algo es algo.

Tito Muñoz dixit

lunes, 30 de marzo de 2009

tres y dos suman cuatro

Qué más da, no es muy tarde,
tengo tiempo de atarte la muñecas
con el hilo de seda que nunca utilizaste
y clavar alfileres en la foto del tipo
que te lo regaló
y ahora está en tu entrecejo.

Las copas que nos sobran
las tiraré sin pena a la basura
oscura de tu vientre. Tengo tiempo,
tengo toda la noche por delante.
El panorama
es desalentador.

sábado, 28 de marzo de 2009

recuas urbanas

Ayer volví al bareto.
Estaba lleno.
Yo me sentí vacío
como cuenco sin agua.
Los ídolos, de barro,
espejismos
de cristal sin azogue.

No volveré al bareto:
amo sin amo,
el amor puede más que la canciones.
Hoy dormiré tranquilo, espero
descansar en paz.
Y mañana saldré
a darme un buen paseo
por el parque
o por el cementerio.

No volveré al bareto,
no volveré a dejar
que me hagan trampas,
que jueguen
con las cartas marcadas.
Todo me ha parecido
una mala comedia,
entre la pantomima
y el vodevil barato.

No volveré al bareto.
No lo echaré de menos,
está de más. No más
extravagancias.
Prefiero criar malvas
a tener pesadillas.

No volveré al bareto:
no me siento rebaño
ni hombre de lentejuelas
(me refiero
al plato de lentejas).
Menos bromas.

martes, 24 de marzo de 2009

te quiero mucho

(Escribo en La Boite)

De tus tacones caes con el estruendo
propio de las tormentas de tu falda,
nada más parecido a una escapada
hacia ninguna parte, qué salvaje
la noche en que te dije buenas noches
y adios.

Nunca fue para siempre:
desde el principio supe que tu falda
se abría en ese punto indescifrable
que siempre está de más, y tus tacones
eran un precipicio hacia el escándalo.
Nos lo pasamos bien,
todo lo bien que puede atravesarse
un agujero negro como tú.

Ya sabes lo que pienso: vete lejos,
donde no pueda verte ni pensarte,
donde no haya bordillos ni fracturas
ni cuentas abultadas pendientes de arreglar.
Te quiero mucho lejos. Vuelve tarde

lunes, 23 de marzo de 2009

presa(s)

Busco una presa
para hincarle los dientes.

Busco una presa
para libre tenerla.

Busco una presa
que se rompa en torrentes.

Busco una presa
que llevarme a la boca.

Busco una presa
que atenace enemigos.

Busco palabras,
soy presa del terror.