Para alcanzar
los besos que me has dado
y he dejado escaparhe recorrido las nubes más lejanas,
me he despeñado sobre las azoteas
y he hecho el amor con gatos y fantasmas.
Encontré el beso
que me diste ayer
(pura casualidad)
grande y redondo sobre una chimenea:
era un buen beso, azul como una estrella,
me lo metí al bolsillo y volví a andar.
Luego encontré
diversos besos sueltos
de mucho tempo atrás.
Estaban fríos y temblaban de miedo
los arropé con cierto desconsuelo,
eran ya viejos, pero cómo olvidarlos.Un beso
que me diste en el futuro
me llamaba a lo lejos.
Corrí hacia él, lo atrapé con los dientes
y los dos, beso y yo, te esperamos
medio dormidos en un campo de estrellas.
(No acostumbro a musicar mis poemas.
Esta vez he hecho una excepción y, con los retoques precisos, he convertido en canción "noches y gatos", que publiqué aquí allá por febrero. A Soco le gustó, gracias, amiga. La cantaré en algún momento de la tarde del sábado. Probablemente).
