viernes, 14 de enero de 2011

hacia el silencio/ 2

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Cuerpos tan vírgenes, cuerpos inmaculados que se traban. Eso era ayer, detrás de las pirámides. Tanta virginidad hizo correr la sangre, las letras indelebles de la piedra se tiñeron de rojo. Se hizo la sangre dueña del silencio y nací sin pecado. Hoy ya no soy ni virgen ni inocente. Ni tan siquiera soy: hoy ya no es hoy, no existe hoy sin mañana.



30 comentarios:

X dijo...

Si ya no es virgen ni inocente tiene dos defectos menos de los que preocuparse.

Kramen dijo...

Mañana sera otro día... pero hoy tienes que clavarlo

jorge dijo...

Tanto la virginidad como la inocencia son aspectos irrecuperables.

Por eso me gusta más el humor. Siempre acaba volviendo a uno.

No me entusiasman demasiado los virgenes.
Tampoco los inocentes de más de omce años.

Si este es tu camino hacia el silencio, te seguire (pero yo no callo ni bajo el agua).

SIL dijo...

Las piedras teñidas de rojo me han atraído siempre mucho más que las frígidas arenas de la virginidad.

Y si la sangre que las pinta es tibia, mejor.

Beso, Poeta.

SIL

Charcos dijo...

o ni tan siquiera existe ... ni hoy ni mañana ni soy...

ummm hace un día fantástico y soleado voy a abrir las ventanas de par en par a ver si algún rayico me parte en dos la bruma

Besicos

Amelia Díaz dijo...

Da gusto leerte, Jose. Aún en la tristeza y las soledades.
Tus palabras siempre calan bien dentro.

Un beso enorme.

Isolda dijo...

Hoy es hoy y lo que ahora importa: una nueva etapa, que parece difícil de atravesar. Pero no hay otra. Ya sabes, detrás, enviándote besos silenciosos.

Jose Zúñiga dijo...

Me temo no estar de acuerdo, x: puede que tenga dos defectos menos, pero bastantes preocupaciones más. Por eso me estoy yendo.

Jose Zúñiga dijo...

Ay, hoy me toca disentir, Kramen. Mañana será otro día dijo: se equivocó.

Jose Zúñiga dijo...

Pobrecillo, Jorge, menuda turrada te estás tragando, no sabes cuánto te lo agradezco.
Te advierto que yo también soy de los que empiezan y no callan. Otra cosa es escribir.

Jose Zúñiga dijo...

Más que tibia: cálida, Sil. Como de carnero degollado.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

No la cierres nunca, charcos, la ventana, digo: ni aunque llueva. Tú guardas el aire fresco.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Ahora es tiempo de soledades, Ame, y se agradecen compañías . Gracias por tu cariño.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Lo difícil es empezar, y eso ya está hecho, Isolda. La angustia viene de no saber dónde, cuándo acabará. Pero así es la vida misma.
Bss

Paloma Corrales dijo...

El hoy sin mañana existe, una de dos (como decía Aute): puede ser un presente continuo, como la expresión máxima del carpe diem, o directamente es el final, ésta me gusta menos pensarla, aunque irremediablemente está presente desde que nacemos sin pecado.

Estas regresiones tuyas al origen, esa forma de buscar quién eres a través de lo que has sido me recuerda una frase con la que Andre comenzó su última entrada: “No somos libres porque somos esclavos de nuestro pasado. Somos esclavos del tiempo y de lo que hacemos en él”

Aunque intuyo que no es una escritura fácil ésta de los fragmentos (desfragmentarse nunca lo es), he de decir que me apasiona leerte y aprender contigo, a través de ti.

Besazo.

Jose Zúñiga dijo...

Pues fíjate, Paloma, que yo ahora mismo tengo una rara sensación, justo la contraria: no me pesa el pasado, sino el futuro. Hacia ahí vamos, y se ve que lo veo incierto, entre brumas. De coger una de tus acepciones sobre ese "hoy sin mañana" me quedaría con la segunda, aunque ya sabes que yo soy muy del carpe diem. Espero recuperar esa filosofía.

Ciertamente, como dice Andre, el pasado está ahí por mucho que no quieras, y todo interactúa en el tiempo y en el espacio. Y más en el inconsciente de cada cual. Pero yo hace tiempo que decidí, no sé si con éxito, que el pasado tararí. Y lo dejé escrito: “Lo que ha sido vivido/ nunca más será arcilla que modelen mis manos… Lo que ha sido vivido/ muerto y bien muerto está”.

Esta escritura no es fácil, aunque también intuyo que su lectura ha de resultar más bien árida. Gracias por leer.

Bss

Paloma Corrales dijo...

No sólo leo, estoy, y también voy en ese camino contigo a la distancia que impone tu necesaria soledad.
Intuía que es el futuro lo que te preocupa, sólo quise lanzar esa idea de que el pasado nos condiciona aunque le cerremos la puerta, tú lo has dicho, interactúa en ese entramado tan complejo del espacio-tiempo... "ya veo la bala en mi cabeza". Y por último, no es árida la lectura, que remueva, que estremezca, que te haga pensar y sentir, nunca puede ser árido, sino enriquecedor. Ya sabes, todo es bueno y malo al tiempo.

Otro beso, perdona el rollo, quizá hoy estoy existencialista (¿o lo soy?).

Bletisa dijo...

Tu eres un tipo estupendo aquí y ahora y ya está. Lo sé y éso que te he conocido sólo de refilón.
Carpe Diem Zú y no olvides que somos porque fuimos cómo fuimos y lo que fuimos....vamos, que fuimos lo que nos tocó.
Yo es que muy de ésa escuela que proclama que el destino manda.
Abrazos maestrote. Chuiccc.

Bletisa dijo...

¿Adonde dices que te estás yendo?
Dame la dire.

Leonel dijo...

Intuyo el silencio en este fragmento, como lo habías terminado en el anterior, con esa frase que decía: "Nunca dos serán más que uno solo." porque es más ensordecedor el silencio de uno solo, no quedan posibilidades para el diálogo. Cuando es así duele mucho más, como duele preocuparse de lo que nos resulta incierto, por eso temo, como tú, el mañana más que el pasado, aunque no lo entierro, sobre todo en estos días en los que el silencio me ronda y me amenaza el pasado me devuelve una razón para esperar. Un abrazo fuerte.
Leo

Horacio Holiveira dijo...

Ya tan siquiera somos el tiempo que nos queda... sólo silencio.

Jose Zúñiga dijo...

Necesaria soledad… Ni voluntaria ni involuntaria o ambas cosas a la vez. Necesaria en cualquier caso por imperativos categóricos, qué bien lo has dicho, Paloma. Andamos todos buscando en este momento, tengo esa sensación. Todos en plan existencialista buscando no se sabe qué. Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Tus palabras destilan cariño, Blé, eso siempre se nota. ¿Somos lo que fuimos, lo que seremos? No sé. Lo más cierto es que somos lo que podemos y ya me vale. Cogito ergo sum, qué gran mentira.
Y quede constancia de que yo soy muy determinista, si es que ese término significa lo que yo quiero que signifique.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Ah, Blé, digo que me estoy yendo hacia el silencio. La dirección la sabes de sobra. Y el silencio es de esos que no se callan ni muerto.

Jose Zúñiga dijo...

Siempre el futuro, Leo, aunque nos dé miedo. Y el silencio, mejor no, ya vale con el silencio hacia el que voy sin saber a ciencia cierta qué es. No, no te calles.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

¿Y cómo sabes, Horacio, que Caballero Bonalald es un de mis poetas de referencia? Aunque en este serial me aleje un poco... Silencio, sí, silencio. De momento silencio, hay mucho vocerío.
Abrazo

Cita dijo...

Estoy con alguno de los amigos que te han comentado, el que pierde la virginidad y la inocencia ya no las recupera sino es naciendo de nuevo.

A veces, y digo sólo a veces, la pérdida de estas dos cualidades trae gloria.

Besos

cita

Maria Sanguesa dijo...

Pues no sabes lo que me identifico con tus palabras, debe de ser que me encuentro en una senda que discurre paralela...y al final sólo se intuye el silencio. El hoy es tan fugaz que ni puede atraparse, el mañana es ya el próximo segundo, y el ayer... nuestro refranero popular dice que "agua pasada no mueve molino".

Jose Zúñiga dijo...

No sé sin son cualidades, cita; lo cierto es que no somos niños de por vida. Y eso no es bueno ni malo, pura biología.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Nos encontraremos en el camino, María..., si no lo hemos hecho ya.
Bs