sábado, 22 de enero de 2011

hacia el silencio/ 13

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Ayer me desleí como un azucarillo en aguardiente. De golpe se esfumaron de mi mente metros de estantería, ni una sola novela, ni un relato, ni un verso ni una letra: todo se diluyó en un decir amén. He desleído todas las palabras y con ellas yo mismo me he disuelto. Mis partes blandas se sienten ahora huérfanas.



42 comentarios:

Sofía Serra Giráldez dijo...

es que la joía palabra tiene "mandanga"....:)...te iba preguntar por tus partes duras, pero ya sé que desleídas como el azúcar terminarán fermentando dando una buena añada, ;)
:)), besitos

¡¡me pido la primera copa!!!, ;D..bueeeeno, la segunda, vaaale.

Elvira Daudet dijo...

Querido José Luis:

Extraordinario, inquietante y kafkiano el silencio de hoy; disolverse con las palabras mientras desaparecen metros de estantería. No existe mejor descripción del silencio, de la nada, del infierno del poeta. ¡Bravo!
Un besazo.
Elvira

Leonel dijo...

He intentado, desleyendo las palabras, diluirme en ellas y al final me quedado embriagado de poesia. Que este camino hacia el silencio debe pasar por todos los estados, si no que camino es?

Un abrazo, Jose.
Leo

ana dijo...

los azucarillos son muy dulces, igual que tus palabras

un beso

Charcos dijo...

después de una disolución de tal categoría no hay más que ponerse al sol y que cristalicen de nuevo tropocientos versos ... que este vacío de letras es como mínimo inquietante.

(y si realmente desaparecieran todas las letras? volverían a escribirse las mismas cosas? )

Estoy ya impaciente por la decimocuarta que ya no sé lo que nos queda por vaciar ;)

Besicos

Isolda dijo...

Sin letras, sin libros y desleído..no sé yo qué futuro nos espera, a ti y a mi mano, recuerda.
¿ Por qué siempre que leo estas cosas tan tuyas, me acuerdo de mi querido Millás?
El 13 es una buena cifra, para empezar cualquier otra cosa desde cero. Pero claro tratándose de Tiempo a destiempo, todo es posible.
Besos para que todo vuelva a su ser.

M. dijo...

Me olvidé de dibujar para dibujar.

Mayte dijo...

Diluido como azúcar...en apenas la poesía de tus palabras.

Besiño.

SIL dijo...

Nada mejor que volver a foja cero.
Para volver a emprender camino, Poeta.

Me encantan estos tumultuosos silencios tuyos.

Beso

SIL

Horacio Holiveira dijo...

Lo bueno sería leerse de golpe no? De repente una estantería, cien mil palabras, cien mil versos.
Después sólo silencio, claro.

Jose Zúñiga dijo...

La primera copa será para mí si sobrevivo a esta, Sofía. Sí, mandangas y perendengues tiene la cosa.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Querida Elvira, creo que estoy llegando al final de este camino y ya era hora de empezar a disolverse. No encontré mejor manera para expresar qué es el silencio del que vengo hablando etos días. Agradezco enormemente tu comentario, y no sólo porque viene de ti, que ya valdría: es que has sintonizado con mi voz casi muda, y eso es mucho.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Así es, Leo, todos los baches, las cunetas, los mojoenes, los recodoos, las cuestas, la sombra, la intemperie, todo hay que recorrerlo para empezar un nuevo viaje.
Ya sabes, escribir es un contratiempo.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Ya quisiera yo, Ana. Pero me he disuelto, ahora nado en alcohol.
Y bss

Jose Zúñiga dijo...

Magnífica tu pregunta, charcos. ¿Qué pasaría? ¿Nos atrevemos? Difícil lo veo, pero no imposible, a pesar de que evidentemente, soy un disoluto total.
Ya me queda poco para vaciarme por completo.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Más o menos es eso, M., un tanto surrealista.

Jose Zúñiga dijo...

Tu querido Millás y yo tenemos un toque como de si es no es con un surrealismo atípico. Algo hay en común, Isolda, aunque por desgracia yo no escribo novela.

El 13 no podía faltar, mejor esperar a culminar la subida al Gólgota. Catorce estaciones me parece bien, dado el calvario de estos días. Todo volverá, no sé si a su ser pero volverá. Dicho queda.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Más bien en aguardiente, Mayte. Es menos dulce, pero más efectivo.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Eso sería un milagro, Horacio.

Jose Zúñiga dijo...

¡Equilicuá, Sil! Empezar de nada, de nuevo, con pareados si es preciso, con palabras inventadas, con lo que sea. En ello estamos, este proceso está llegando a su fin. Al fin.
Bss

Manuel dijo...

No es fácil, Jose, saber cuando llega el final. A veces, el silencio, y solo él, es quien da paso a la voz que nos alumbra.

Hasta entonces...

José María Alloza dijo...

¿In nada veritas? :-)
Un abrazo.

Jesús Arroyo dijo...

Silencio, silencio...

tránsitos dijo...

Pues lo que es yo, no pienso desleer lo que has escrito.. Me ha encantado.

María Socorro Luis dijo...

Grita tu silencio. Y nos alcanza y nos envuelve...

Isilik...

mjromero (alfaro) dijo...

Para sobrvivir nada mejor que las palabras.Con aguar o sin aguar.
abrazos.

Jose Zúñiga dijo...

Que así sea, Manuel.

Jose Zúñiga dijo...

La última verdad, José María. Aunque yo prefiero la del vino.

Jose Zúñiga dijo...

A mí no hay quien me calle, Jesús, ya veremos cómo me las arreglo.

Jose Zúñiga dijo...

Bastante con que deslea yo, tránsitos. Gracias por ese aliento.

Jose Zúñiga dijo...

Muxus isilik, Soco. Suena bien así

Jose Zúñiga dijo...

Por un momento leí ajuar y casi me da un pasmo, mj. Qué no sabrá tú de las termitas...

Gustavo Pertierra dijo...

No se si te había leido antes, pero veo cada tanto tu foto en los blogs que visito, así que me decidí a ver que encontraba en tus palabras y vaya soirpresa que me llevo, de sopeton me encuentro con la nada o tal vez, evocando aquella hermosa canción con "Los sonidos del silencio"
Me pareció alucinante tu publicación.
Recibe un fuerte y admirado abrazo.

Claudia dijo...

Jose, te leo aunque no comente, he seguido tu camino hacia el silencio, me he conmovido y desgarrado con tus versos - a veces me he perdido – pero tu no lo hagas, encuéntrate aunque el silencio no llegue, reinvéntate aunque te disuelvas, porque tu voz poética es muy necesaria para todos.
Besos para ti.
Claudia

Jose Zúñiga dijo...

Hola, Gustavo, gracias por esa visita y por esas palabras. Encontrarse de sopetón con estos textos puede ser un trauma. Esta camino está llegando a su fin, otro comenzará. Espero.
Un abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Tú sí me has conmovido a mí, Claudia. No sé si merezco tanto. Vuestras palabras vencerán al silencio, estoy seguro.
Bss

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

Pero, amigo Zúñiga: ¿cómo se puede decir tanto en tan poco y tan bien dicho, tan literariamente dicho?
Jo, da gusto leerte.
Un abarazo

Rosa dijo...

Y yo me deslío, o me disuelvo en una sensación de bienestar casi ingrávido, en este camino hacia el silencio querido Jose.

Me gusta leerte ¡qué le voy a hacer!.

Un beso

jorge dijo...

Empezar con palabras nuervas despues de trece silencios (muy ruidosos por cierto) puede ser una aventura sugerente.

Pero ¿sabes? es imposible desleerse.
Cada vez que una imagen verbal aparezca ante ti, todo tu memoria cultural aparecera.

Una prueba facil:

Al despertar el...

Te sabes la siguiente palabra, un nombre y un monton de obra que arrastra.

jejejejejeje.

leonardo dijo...

Es, por tanto, imposible desleírse del todo, las partes blandas parecen más sólidas, es lo que queda, finalmente. Las palabras, entonces, ¿de qué parte forman parte? Son también de aquello que se deslíe, como lo sugieres? ¿Soportarán las partes blandas su orfandad? Este sentimiento refuerza la idea de que somos lo duro y lo blando, lo que puede desleírse y lo otro, Alonso Quijano y Don Quijote. Si le quitáramos lo blando a lo duro, ¿qué quedaría? La misma orfandad. Sólo las palabras dicen lo blando (es la naturaleza del lenguaje mismo) y lo blando sólo se dice en las palabras.
Un abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Tienes razón, Jorge, el dinosaurio siempre estará ahí.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Este ejercicio de metapoesía desde las vísceras me lleva a conclusiones semejantes a las tuyas, Leonardo. El poema será el lugar del silencio, pero ese silencio sólo puede ser dicho con palabras. Es nuestro sino, eso o arrojarse al precipicio literalmente.
Abrazo