domingo, 6 de junio de 2010

(lo que queda). Enrique Gracia Trinidad

http://enriquegracia.blogspot.com/


Iba haciendo el Camino de Santiago
con una concha al cuello.
Sus ojos eran de hayas en otoño,
su sonrisa de libro y lo demás,
como para volver loco al apóstol
cuando llegase a Compostela.
Así que la llevé en mi coche
(adoro el autostop algunas veces)
—Yo —mentí— también voy de peregrino.
—Prefiero andar —me dijo— pero gracias,
llévame a Ponferrada
y ya seguiré a pie lo que me falte.
“Ponferrada —pensé— y Finisterre, si te dejas”
Puso el bastón y su macuto
en la parte de atrás y se sentó a mi lado.
Casi no hablaba, pero qué silencios.
Su perfume a lavanda me hizo olvidar
que yo no iba a Galicia
y otros asuntos eran mi destino.
Junto al castillo de templarios
paramos a reponer fuerzas.
Cuando estaba pagando la empanada y el vino,
oí el motor del coche.

Me dejó su cayado, la venera,
y un palmo de narices con recuerdo a colonia.
Caminé todo el resto del verano
como un imbécil, con la boca seca,
pero he ganado el jubileo
 
(Peregrino a la fuerza)

13 comentarios:

Marisa Peña dijo...

¡Qué gran poeta es Enrique! y qué gran persona...Siempre con ese humor lleno de sensibilidad y con ese sabor agridulce que nos dejan sus versos.Un beso a los dos.

La cónica dijo...

sólo he visto hayas en otoño una vez. espero que no sea la única, pero merece la pena quedar como un imbécil por unos ojos así. claramente.

me gustó mucho el poema. casi me parece una canción. me recuerda a george brassens, a sus historias, (me recuerda a george brassens como se escriba).

gracias!

María Socorro Luis dijo...

No conozco al poeta, pero el poema es estupendo. Macanudo, como diría mi hijo mayor.

Bi muxu

lidia dijo...

Hola buenas tardes,por aca, gracias por comentar en mi blog,muchísimas gracias! con el corazón en mano!
bienvenido...y vaya sos un POETA, con mayusculas!
un abrazo
lidia-la escriba

Maria Sanguesa dijo...

Considero que Enrique Gracia es uno de los puntales de la poesía actual en lengua castellana y siempre es un placer leerlo, pero escucharlo es todavía mejor. Gracias por traerlo aquí. Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Lo es, Marisa. Y me gusta su onda. Por eso lo traje aquí.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Es una historia muy bien contada, cónica, y todas las buenas historias tienen su música.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Macanudo del todo, Soco!
Muxu

Jose Zúñiga dijo...

Yo lo conocí recitando, María: todo un gozo gozasos.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Gracias a ti, Lidia. Pero ojo, que ese poema no es mío, sino de Enrique Gracia. Me gusta traer aquí de vez en cuando lo que me gusta.

jorge dijo...

El poema me encanta.

El sentido del humor nos descubre a las personas mas interesante.

A mi me podria haber `pasado, pero creo que ni por esas ganaba el jubileo.

Jose Zúñiga dijo...

Ya te digo, Jorge, si pillas a Enrique en el Hope la lías.
Abrazo

Enrique Gracia Trinidad (EGT) dijo...

Acabo de caer por aquí, repasando tu blog y sus entradas antiguas.
Gracias, amigo, por incluirme entre tud páginas tan generosamente.
Transmite mi agradecimiento a tus comentaristas ¡tan amables! Me parece que ya lo sabes, pero que conste que ese poema del peregrino que incluyes aquí, lo tienes también en video, en mi blog
sumandovoces.blogspot
Con otro guitarista como tú ayudándome a darle gracia.
NO nos perdamos mucho de vista, amigo, que "tenemos que hablar de muchas cosas, compañero"
Abrazos
Enrique