lunes, 14 de junio de 2010

Dios y yo

.
Lo he buscado,
lo he buscado en la tórridas
                           torres
en las laderas
                           del Sinaí
en los achaques
                           calimochos
en las maquinas
                           de escribir
en Lavapiés
                           en la Latina
por Malasaña
                           con saña

lo he buscado
al afeitarme por las mañanas,
al desnudarme por las noches,
en mis últimas oraciones,

lo he buscado
en el oratorio
del Caballero
                     de Gracia

y en el váter
y en el bate
y en el vate
y en el yate,

lo he buscado
en las esquinas
                       cerradas y
en los bares
                       abiertos,

Dios, te he buscado
hasta en la muerte de mi padre.
Has de ser muy pequeño:
no te he encontrado nunca.


75 comentarios:

Airama dijo...

Hola Jose,
Encontrar a Dios no debe ser de este mundo sino del siguiente. Hay quien dice que se representa en cada persona necesitada y si le niegas la ayuda se la estás negando también a él. En la actualidad es muy dificil entender esto y ayudar al prójimo. A veces, no encontramos la manera de consolar o consolarnos, nos hallamos perdidos. Quizás a Dios le ocurra lo mismo que a todos.

Jose Zúñiga dijo...

Ay, Airama, lo siento, pero a mí lo de los mundos sucesivos no me cuadra, qué le voy a hacer. Bastante tengo con éste. Puede que sea cierto eso de que a Dios le pase como a nosotros, que esté perdido. Yo, desde luego, no lo encuentro. Tampoco soy caritativo, es cierto, prefiero hacer justicia que caridad.
Bs

Begoña Leonardo dijo...

Me creo más a los dioses que me hacen disfrutar y no tengo que buscarlos... Este poema me ha recordado a una grade, que es mi debilidad, Gloria Fuertes. Una de mis diosas, que me regala en cada verso la esperanza, como tú.
Besazo.

Rosa María dijo...

Amigo Zúñiga; en ocasiones no consiste en no encontrar, sino en seguir buscando y la respuesta llega en su justo momento. Somos much@s los que imponemos respuesta ya¡, pero esto es como la vida misma...
Me encantó el poema, que enmarca la realidad de mucho.
Un abraciño,
Rosa María

Sara Royo dijo...

En mi vida, Dios es como el Guadiana, q tan pronto está como se esconde. Ultimamente lleva escondido bastante tiempo. Quizá no vuelva a salir... ya veremos.
Besicos.

lidia dijo...

hola y gracias por seguir mi blog, tu poema es mas que interesante, es llamado al oido, que e veces se pone sordo,y queremos linduras siempre y no aceptamos un no ,por respuesta a nuestros versos....
te comento que al suscribirte, en mi blog, no pusiste como referencia,tu blog...lo cual ,si no huebieras dejado un comentario, no habria llegado nunca, así que si puedes o quieres solucionarlo, barbaro, y sino en elgun momento, cuando trague tu comentario,bloguers,sonamos,digo, no podre seguirte! si es importante para vos...
ufff siempre largo lo que comento,soy insoportable....
un abrazo
lidia-la escriba

La cónica dijo...

Con permiso, José (igual me meto donde no me llaman)

Dios

Si vino alguna vez,
vivió aquí sin permiso,
no obtuvo residencia,
estuvo sin papeles.
Si encontró algún trabajo,
aunque fuera creativo,
contrato de seis días
y después a la calle
sin ser indemnizado.

Deportado al Edén.

A Dios ya no lo busques
que ya se ha retirado
montó negocio propio
en su propio jardín.

También a él le sobraron
obreros en el Cielo.
Pregúntale a Luzbel,
el que está en el Retiro,
invítale a unas cañas
tírale de la lengua
y te contará historias
que no quieres saber.

María Socorro Luis dijo...

Qué clase de Dios es ese, que hay que buscar y que se esconde tan descaradamente?... Un Dios así, a mí no me interesa.

Ta muxus

Laura Gómez Recas dijo...

Saberse en la búsqueda es un paso para reconocerse necesitado de explicación. El primer paso para indagar en uno mismo.
Y el tono del poema es genial. La sonrisa es sana compañera de la decepción.

Un beso, Jose.
Laura

José Antonio Fernández dijo...

Unos dicen que Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza. Otros, al revés. Y en esas estamos.

Marisa Peña dijo...

Pues si después de búsqueda tan concienzuda no lo has encontrado...es , como muy bien apuntabas, que está perdido y , a estas alturas de historia de la humanidad no creo que tenga ganas de encontrarse.Un beso, guapo

Isabel González dijo...

Dios no existe fuera de nosotros mismos, Dios es la ayuda que somos capaces de asistirnos en los momentos difíciles, Dios eres tú, no sé si buscastes dentro de tí mismo. Y si lo encuestras no lo llames Dios, llamale fuerza, toda tuya o debilidad tuya también. Dios no existe, existe el amor que somos capaces de dar y el que tengamos la suerte de recibir. Ui si que me he puesto trascendental.
Un abrazo.

Noray dijo...

Quizás encontremos la respuesta en el poema Me llamarán, nos llamarán a todos de Blas de Otero.


Me llamarán, nos llamarán a todos.
Tú, y tú, y yo, nos turnaremos,
en tornos de cristal, ante la muerte.
Y te expondrán, nos expondremos todos
a ser trizados ¡zas! por una bala.

Bien lo sabéis. Vendrán
por ti, por ti, por mí, por todos.
Y también
por ti.

(Aquí no se salva ni dios, lo asesinaron.)

Escrito está. Tu nombre está ya listo,
temblando en un papel. Aquél que dice:
abel, abel, abel...o yo, tú, él...





¡Quizás no se encuentre jamás!


Un cordial saludo.

Reflexiones de Emibel dijo...

Me quedo con la originalidad de tus versos, la genialidad de tu juego de palabras.
¿Sabes? Me gustó.
Fdo, una atea

Lalaith dijo...

Quizá aparezca, como muchos objetos perdidos, cuando dejes de buscarlo.

Mayde Molina dijo...

Qué fuerte Jose! yo también lo he buscado mil veces por mil lugares, sin encontrarlo aunque aún quiero pensar que está, por mucho que yo no pueda verlo, está.
me encanta este poema,
jooo que lástima que no os grabasen en alcobendas, puñeta... con la ilusión que me hacía veros.
bueno al menos lo habéis vivido y veo que muy bien

besosss

Montxu dijo...

¡Dios!...

¿Pero de que habláis?


Un saludo Zúñiga

Sofía Serra Giráldez dijo...

Con tu permiso, te "aliento" con las palabras que hace apenas dos días un querido amigo me dijo: Si Dios existiera, nos necesitaría más que nosotros a él.

Bella joya literaria además tu poema, exquisitamente engarzada, José.
Un beso de muy buenas noches

jorge dijo...

Te suscribo.

Me ha encantado.

Tampoco he encontrado a Dylan ultimamente.

Jesús Arroyo dijo...

Coincidimos, coincidimos...

Maria Sanguesa dijo...

Un Dios tan esquivo no se puede encasillar en ningún lugar, ¿qué sería de las religiones? Y de toda la parafernalia que se monta a su alrededor... unos creen y otros no, y, por mi parte, todas las opciones merecen mi respeto, pero no puedo decir lo mismo de quienes, en su nombre, matan, venden parcelas de cielo y acumulan riquezas... me ha gustado tu poema. Un abrazo.

Bletisa dijo...

Uy maestro en menudo berenjenal te has metido.
Yo me quedo con la teoria (la única posible verdaderamente)que Dios es una idea preciosa y que existe o no y está o no si tú quieres que esté y dónde tú quieras. Vamos como todas las ideas.

Ah y suscribo lo que le dices a Ariana de p a pa.
Besos.

P.D Me gusta también el poema :)

paparruca dijo...

Para qué buscar.

Psique dijo...

Si me lo encuentro le diré que lo estás buscando.
Yo también lo busco cada día.
Besos.

Paloma Corrales dijo...

Independientemente que exista o no, no encontrarlo es asumir que uno mismo es el responsable de sus actos sin excusas.

El poema me encanta y el ritmo vertiginoso.

Beso.

urbanoyhumano dijo...

No lo vas a encontrar. No existe.
Aunque siempre se puede apostar por bolsa cerrada sin mirar el gato.

MarianGardi dijo...

Pensé que buscabas el amor, que es igual a Dios.
Lo que llaman Dios, está en ti, simplemente dale la vuelta a tus ojos, no busques fuera de ti lo que está en ti.
Revuelveté, retornaté, date la vuelta, un simple giro y ahí está esperándote, seguro que sí.
Me diste una buena noticia esta mañana en tu comentario.
Gracias, me encanta poder decir mucho economizando palabras.
Besos

Jesús Contreras dijo...

¿Muy pequeño? ¿En plan pulga o pulgón? ¿O quizá ni eso?

Un saludo,

alfaro dijo...

La de desgracias que ha traido esa metáfora, aunque a algunos les sirve de esperanza, de consuelo y hasta de vida eterna.
Y si miras hacia atrás, no tan atrás, y piensas en el dios Baco... hoy Calimocho...
Un abrazo.

Pep dijo...

Ni lo busques ni lo seas. Libertad.

Jose Zúñiga dijo...

Algo de Gloria Fuertes hay aquí, Bego, también es una de mis preferidas. Así que ya encontramos algo parecido al dios de nuestras entretelas.
Achuchón.

Jose Zúñiga dijo...

Buscar, para qué ya, Rosa María. Me cansé. Tampoco lo echo en falta en realidad. Desde luego, tendrá largas barbas y un espléndido triángulo, pero de omnipresente nanay.
Si te gustó el poema ya me vale.
Bss.

Jose Zúñiga dijo...

Uff, Sara, qué inquietud, esperando que surja de la tierra. Mejor la regamos nosotros.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

No, Lidia, yo digo que no que no y que no.
Sígueme, dijo Cristo. Sígueme si quieres, si te apetece, todo esto de la cibernética me apabulla un tanto. Bueno, este es mi blog, como ya te dije.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Gracias por el regalo, cónica, me ha gustado mucho. Ya lo he comentado en tu página.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Pues eso digo yo, Soco. Trabajoso en exceso.
Muxu para ti

Jose Zúñiga dijo...

No sé, Laura, un poema es un poema y las sensaciones que describo son muy mías, pero tampoco es que ande buscando explicaciones. Ya no. Lo de indagar en mí mismo, eso sí.
Gracias por esas palabras.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Yo soy más del revés, José Antonio. Y así estoy.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Y digo yo, Marisa, que ni falta que hace. Ya perdió su oportunidad.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Uy, no, Isabel, que yo no quiero ser Dios. Ni siquiera un dios. Cierto, me basta con el amor, y de eso, por suerte, no me falta. Por aquí hay bastante sin ir más lejos.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Enorme poeta, Noray. Enorme poema. Enorme la música con que Paco Ibáñez lo expandió por el mundo. Y enorme, enorme y bien traído el verso polisémico:
(Aquí no se salva ni dios, lo asesinaron.)
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Mal me está decrlo, Emibel, pero te quedas con lo bueno. Lo demás, pamplinas.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Tomo nota, Lalaith, aunque ya hace tiempo que dejé de buscar. Para qué.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Ay, Mayde, yo ya ni lo pienso. Esfuerzo inútil me parece con todo lo que hay que hacer. Al final, habrá que arreglárselas sin su ayuda.
Recitando en Alcobendas, por ejemplo. Fue bonito.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Eso digo yo, Montxu. Creo que del diablo.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Pues ese aliento me parece muy, pero que muy acertado, Sofía.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Claro, Jorge. Yo he vuelto al Dúo Dinámico, que es más asequible.

Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Reconfortante coincidencia, Jesús.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Siempre respeto, María. Nunca imposición. Tus palabras lo dicen muy bien.
Bss

ZenyZero dijo...

Pues yo Le he visto en los bares, después de un montón de copas y eso que no le buscaba. La penitencia siempre es la misma, cerebro reseco y resaca y luego si te he visto no me acuerdo. Dime, Zuñi, tú no bebes en los bares? porque si no, no lo entiendo.

Preciosa entrada!!
UN abrazo
Chuff!!

Jose Zúñiga dijo...

Jiji, Ble, de berenjenal nada, ya ves que las aguas bajan tranquilas. Y como esto es un blog de poesía, que no de teología, allá cada cual, yo me expreso así en mis versos, ya sabes, biográfico no son pero verdad sí.
En efecto, quedó todo dicho con mi primera respuesta.
Bso

Jose Zúñiga dijo...

Para qué, ya lo he dicho, paparruca. Mejor no.

Jose Zúñiga dijo...

Pues eso es lo que importa, Paloma: el poema. Gracias, hermosa.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Creo que estamos de acuerdo, UyH.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Muy bueno, psique. Pero tampoco es cosa de que te agotes buscando. Ya es bastante vivir con uno mismo a cuestas.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Buscaba a Dios, Marian, pero ya no lo busco, creo que puedo pasar sin él. El amor, yo, los otros, no los busco: los tengo y me siento muy afortunado. Gracias por tus palabras.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Ni eso, Jesús: si fuera pulfa picaría y no siento picores.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Eso, eso, mj. ¡Viva Baco! ¡Viva Calimocho! ¡Vivamos!
Bss

Jose Zúñiga dijo...

De acuerdo, Pepe. Ahí nos vemos.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

¿Y no sería delirium tremens, Zen? Porque yo salgo de los bares y hablo con las farolas, si puedo hablar.
Me tenías preocupado, amigo, me alegra esta visita.
Abrazote chuff

Rafael dijo...

Me encanta, sobre todo, el final: "Has de ser muy pequeño". Que quieres que te diga, Zúñiga. A mi me parece que este poema solamente lo puede escribir un creyente. Hay muchas cosas que me suenan, con las que sintonizo; y es que esto de la divinidad es muy complejo: no pasa un sólo día sin que se acreciente la claridad con la que veo todas las imposturas que hay tras la idea de Dios y, sin embargo... no renuncio a creer. Ahora que lo escribo me doy cuenta de que, en cierta forma, la entrada que escribí el otro día sobre los críticos y sobre la que tuvimos ocasión de comentar, responde, en cierta forma a la misma idea: hay muchos motivos para no creer y, sin embargo, creemos (en la poesía en este caso que, para muchos, es otra forma de divinidad).
Desvarío, y perdona que ponga en duda tu no creencía (me puedes mandar lejos por meterme donde no me llaman); pero es que contigo no resisto la tentación de decir lo que pienso.
"Has de ser muy pequeño:/no te he encontrado nunca". No sabes hasta que punto me ha emocionado.
Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

No sabes cuánto te agradezco, Rafael, eso de que conmigo no resistas "la tentación de decir lo que pienso". Señal de confianza y cariño.
Respecto al tema que nos ocupa, tienes razón y no. Me explico: en mi poesía está muy presente el tema religioso (no sabía yo hasta qué punto hasta que Pablo Medel me lo hizo ver en su prólogo a "Era otro hoy"). Probablemnte hubo épocas, ya lejanas, en que era un tema importante, primero, y mal resuelto,después. Ahora ya no. Ahora me preocupa,pero por las tropelías a las que suele inducir.
Está claro que religión y creencia no es lo mismo. Créeme: no creo. Como escribí por aquí (siempre, ay, el toque religioso), "Credo in unum hominem": creo en el hombre, en eso creo, y ya es mucho. Y la poesía es cosa de hombres, no de dioses, así que no me parece mal rendirle pleitesía.
O sea, que motivos puede haber para la duda, pero quede claro.
El poema, poema es, ya sabes: forma de decir algo sobre la base de otra cosa. Hala, me he puesto críptico. Y, para no caer en mayores digresiones, hoy he puesto un pareado a modo de estrofado, jeje.
Abrazo.

Adolfo González dijo...

A bote pronto, cuento que aparece escrito "Dios" en el título del poema, en uno de los versos finales y en el tema mismo del poema, en la búsqueda.
Luego, aparte de eso, aparece en los comentarios...Y no he contado cuántas veces.
Todo esto es una evidencia de que Dios está más presente de lo que parece, de que es grande y de que os ama, a pesar de ser, en mayor o menor medida, seres odiosos, incluyéndome a mí entre esos seres, por supuesto.

Jose Zúñiga dijo...

Bueno, Adolfo, si entramos en ese tipo de cuentas el caso es que en el título, en los versos, en la búsqueda (quién busca), al final y, también, en los comentarios, lo que más aparece es "Yo". Y no es casual el título.
Y yo no me tengo por grande ni por omnipresente, aunque es bien cierto que puedo llegar a quererme mucho y, desde luego, no me siento odioso.
Supongo que estamos hablando de otra cosa. Yo soy el que soy y punto.
Abrazo.

Adolfo González dijo...

Si el tema del poema fuese que buscabas a tu yo y que no lo acababas de encontrar tal vez te comentase lo mismo respecto al "yo", pero no sólo van por ahí los tiros de mi comentario, ya que también afirmo a Dios a mi manera, siendo cristiano, pagano, ateo, hinduista...Y los comentadores, cada uno a su manera, también tienen una relación con él. Creo que Dios existe. No son pocas las veces que se nota su presencia. No sé lo que es Dios, pero es, lo que no quiere decir que deba tenernos en el mundo jauja.

Jose Zúñiga dijo...

Y yo lo respeto, Adolfo, como te respeto a ti.
Abrazo

Adolfo González dijo...

Ya, ya lo sé que respetas. Ah, y yo también me quiero! Abrazos.

Elvira Daudet dijo...

Mi qquerido, travieso y juguetón Zuñiga, siempre poniendo pruebas (poéticas) y trampas (teológicas)a los amigos con el único fin de espabilarnos de la modorra en que nos ha sumido el caos político.
Eres un magnífico animador cultural, amén de un poeta como la copa de un pino (de grande).
Enhorabuena por libro de Nares, que sé te satisface tanto como si fuera propio.
No seas llorón; te he enviado lectura, aunque no la que tú pedías.
Un beso

Jose Zúñiga dijo...

OK, Adolfo, nos queremos.

Jose Zúñiga dijo...

Querida Elvira, he dejado de llorar por arte y gracia de tus palabras.
Tienes mucha razón cuando me tachas de animador cultural; a pequela escala, eso es lo que pretendo con este blog (que veo que has repasado): divertirme, jugar y hacer jugar, aprender también y establecer guiños y lazos más o menos tangibles con la buena gente que va pasando por aquí.
También hacer poesía, claro, pero los poemas los cuajo, ya lo sabes, después, al ponerme a trabajar en el o, mejor, en los libros. Y ya con que alguien, y más si tú, me llame poeta, contento quedo y más que contento.
Me dejas intrigado con esa lectura, aunque seguro estoy de que me va a gustar. He dejado de llorar. Gracias, muchas gracias por acordarte.
Y un beso.

Pd.-Cierto, el libro de Nares me ha hecho mucha ilusión. Le trasmitiré tu enhorabuena.

lidia dijo...

pues amigo deje en mi blog,algo ,poco de metafisica,y ahi me pregunto: si dios creo el universo, lo que no creo,quien lo creo a {el?
un abrazo gracias
lidia-la escriba

Jose Zúñiga dijo...

Palabras mayores, Lidia. Física más que metafísica.

lidia dijo...

paso a saludar y hermoso trabajo!!!!!
gracias
un abrazo
lidia-la escriba

lidia dijo...

hola paso a saludar, cuando puedas y quieras,pasa por mi blog...
un abrazo
lidia-la escriba

lidia dijo...

dios y tu,vaya ...como se hace? con fe,solo con fe?
bello poema,maravilloso!
un abrazo enorme
lidia-la escriba


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