domingo, 31 de enero de 2010

y la gente se queja

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Son mortaja. Las ojeras del mar de los sargazos son peces desarmados,

un recuerdo de astillas nunca fósiles. Se cierra el mar abierto,

la tierra prometida, las tablas del becerro,

el vellocino, dónde, dónde el arca.

Y dónde el paso del que escucha los golpes de la azada.


Y la gente se queja de su caja vacía.


Son mortaja, ataúd esas piernas

cuyos calambres también son o serán

pasto y recuerdo de algún ejecutado en la cárcel de Arkansas
entre aplausos y vítores de las víctimas crueles,

de los crueles verdugos, de los negros, los blancos, los presos y guardianes,

qué más da, en el revuelo qué más dará, todos somos iguales más o menos,

todos, menos cuando nacemos, que no somos iguales ni distintos aunque lloremos de forma diferente.


Y la caja se queja de su gente vacía.


Tu boca, tus arcángeles ciegos,

dónde fueron los pífanos de las puertas del cielo, de mi cielo.

Eres mortaja de todas las mortajas

sin tan siquiera huellas sobre tu manto oscuro.

Adónde llevas, dime, qué paralelos tienen tus paredes.

No hay luz aunque deslumbre tu blanca palidez.

No hay belleza ninguna en la melancolía de tus bancos.


Y la caja se gente de su queja vacía.


Tres bancos, un rebaño y millones de copas.

Ni una sencilla cúpula que tú dirías, Leilah,

lo dijo Leilah, blanca, hermosa, ella sí inmaculada:

esta ciudad ha muerto envuelta en catedrales.

No hay tristeza en su muerte, ni hay misterio.


Y la gente se queja en su caja de pino.

24 comentarios:

Giovanni-Collazos dijo...

José, este poema es muy bueno. Me gusta mucho. (Y sabes que así nomás no suelo hacer comentarios).

La gente se queja y no tienen ni puta idea de lo que realmente vale o que otros no tienen absolutamente nada.

Abrazos, amigo!!

Gio.

la palabra en cierne dijo...

El mundo es espectáculo. Porque así lo hemos hecho.

ZenyZero dijo...

Dicen que no hay pecios en el mar de los Sargazos. Creo que todo el fondo es de coral y las hierbas marinas buscan su camino hasta la superficie.

También sabemos que las angulitas nacen allí y viajan desnudas hasta nosotros, sin queja. Y sin queja hallan los pecios que no encontraron en su país de algas y coral. Y que serán su mortaja.

Un abrazo
Chuff!!

Allek dijo...

Quejarse en estos tiempos, cuando aun se puede respirar, ver, caminar.. es una verdadera putada...
interesantes tus palabras..

trovador errante dijo...

Nos quejamos por vicio. Y por innumerables neurósis.

Solo sirve para conservar lo que somos... no sea caso que...

Un abrazo Jose,
Kike

ana sáenz dijo...

y la gente se queja y nos quejamos por que seguramente no tenemos nada mejor que hacer

un bess

María Socorro Luis dijo...

Admiro tu ingenio para hacer malabarismo con las palabras, y saber decir, así, tan da corrido, tantas verdades.

Va un abrazo.

Begoña Leonardo dijo...

Qué gran poema, maestro aprendo, o lo intento...

Te achucho.

Pep dijo...

De lo mejor, Jose. No sé por dóde tirar porque abre muchas sendas.

Voltios dijo...

joder que bueno, "y la gente se queja de su caja vacía", y todos somos iguales menos cuando nacemos o morimos, te superas jefe, de veras, muy bueno.

emilio dijo...

Y es que la gente se queja de vicio... son mortajas andantes en busca de su caja de pino.

Muy bueno tu poema.

Saludos.

Jose Zúñiga dijo...

Pues como en verdad no frecuentas, te agradezco mucho el comentario, Gio.

Jose Zúñiga dijo...

Nos lo han hecho?

Jose Zúñiga dijo...

Las migraciones marinas tienen mucho que ver con todo esto, Zen, no caben las pateras en los versos pero están ahí flotando.
Y un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

De todas formas, habrá que quejarse. No: que revolverse, pero en serio, Allek.

Jose Zúñiga dijo...

Kike, yo no me quejo, sólo lloro de vez en cuando cuando nadie me ve.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Ana, tener si tenemos. Que lo hagamos ya es otra cuestión.

Jose Zúñiga dijo...

Espero que sean verdades, Soco. Y sé que tú las ves.
Bs.

Jose Zúñiga dijo...

Gracias, perono, ni lo intentes, Bego, tú a lo tuyo, que es muy bueno.
Achuchón

Jose Zúñiga dijo...

Pues por la que mejor te vaya, Pepe. Seguro que aciertas.
Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Ya lo dijo Batania, volti: ya no tengo remedio, pero sí el culo inquieto. Ahí andamos, buscando, arañando poemas.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Ya no sé sies la gente que se queja o son las cajas que se encogen, Emilio. Tanto da. Vicio siempre hay.
Salud.

leonardo dijo...

Tu poesîa pertenece a un linaje muy español (para mí que conozco pocas cosas), de corazón noble y enrabietado, una poesía profundamente humana y sincera, de aquella que lleva uno con el polvo del camino.
Saludos

Jose Zúñiga dijo...

Un halago tus palabras, Leonardo. Procuro que mis versos sean siempre sinceros, de verdad, y sin duda regogen el polvo del camino, que hay mucho andado.
Abrazo.