lunes, 31 de mayo de 2010

(lo que queda). Elvira Daudet

.
Me llamo Soledad y estoy soltera,
quiero decir
que voy sola al abogado, al médico
y consumo mi vida
de ventanilla en ventanilla,
en esa lenta droga llamada burocracia.
Tengo dos hijos
a los que educo para hombres,
en la medida que una mujer
puede hacer hombres.
Tengo ventiséis años
y, a veces, enfermo de ternura.
Estoy tan sola,
que alguna vez, me paro ante el espejo
y me sonrío.
Otras veces, para no enloquecer,
me coloco las pestañas postizas,
los lunares,
me encajo la sonrisa
y ensayo
el pequeño suicidio del diálogo.
Todas las madrugadas
recibo la visita de un extraño
-siempre el mismo-
al que caliento la cama hace ocho años.
Sólo por esto me mantiene.


Autorretrato. "Crónicas de una tristeza"

39 comentarios:

Reflexiones de Emibel dijo...

Igual de bello que triste. Genial.
Y muchas gracias por la explicación de la seguidilla. Espero que no te moleste si pregunto. Sigue enseñándonos, gracias.
Besos, genio.

Gata dijo...

Pues será una chica de provincias...sino, demasiado demoledor como para ser cierto

(eso es porque si se pone pestañas postizas, es guapa y una mujer guapa tarde o temprano se da cuenta de que pueda calentar otras cosas que no sean sábanas...Grazie a Dio!)

pero se me han saltado las lágrimas y los botones de la blusa, no sé muy bien en que orden ;P

Besos Z

Jose Zúñiga dijo...

Es lo que me parece a mí, Emibel. Gran poema.
Saldrán más estrofas en ese jueguecito que me he montado. Pregunta lo que quiera, jeje.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Es demoledor y punto. Andas descaminada a más de descamisada, Gata: Elvira Daudet no es joven, es una señora en todos los sentidos del término y, sobre todo, una poeta bastante reconocida. Y muy buena. Por eso transmite tan bien ese sentimiento que te ha producido.

Isabel Mª dijo...

Es tan realista que asusta, la cercanía que genera hacia ella es conmovedora.

Anonima Mente dijo...

Que triste, que sincero, que bello.
Un saludo

Airama dijo...

Es triste darse cuenta de que no conoces a la persona con quien compartes tu vida.Bueno, más que compartir es un trueque. Y es muy duro acostumbrarse o haberse acostumbrado a eso.

delgaducho dijo...

He de decir que utilizo estos sus textos como cuaderno de aprendizaje (aún no mereciendo , sin permiso y por mi cuenta y riesgo convertirme en tan desventajado alumno de semejante maestro.
Como siempre alucinando con tus escritos.

VICTOR VERGARA dijo...

Si, es triste la soledad. Y la refleja muy bien.

ABRAZO.

VICTOR VERGARA dijo...

La soledad no deseada, por supuesto.

ABRAZO.

mayde molina dijo...

Jo, que bonito y que triste al mismo tiempo.
Besos

José Antonio Fernández dijo...

¡Un poemazo!! realmente lo he disfrutado.
Gracias.

Maria Sangüesa dijo...

Qué gran poema sobre la soledad, esa soledad de compartir la vida con un extraño al que, tras ocho años, se sabe que nunca se va a llegar a conocer... desolador y triste, con un lenguaje tan coloquial y cercano que alcanza la diana de forma absolutamente directa. Un abrazo.

Ramón María dijo...

_ ¿Duele la belleza?
_ No tengas la menor duda, amigo mío.


Gracias Zúñiga

Leonardo dijo...

A lo mejor es triste, pero constatar este estado de cosas no es malo, la poesîa nos ayuda a tomar conciencia. Me ha traído a la memoria una vecina de mi madre que se preguntaba cómo había hecho para vivir cuarenta años con un hombre que no era nada de ella. La poesía está ahí para mirar las cosas de frente.
Abrazo

emilio dijo...

Realmente un gran poema...

La realidad escrita desde dentro y vivida muy afuera.
Cruda podría decirse, pero no, mejor simplemente una vida.

Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Esa es una de las virtudes de Elvira, Isabel. Oírla leer es algo que impresiona.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Suscribo los tres adjetivos, anónima.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Es trste, Airama, y estos versos lo transmiten muy bien.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Pues gracias, Delgaducho. Aunque debo decirte que este texto no es mío, sino de Elvira Daudet, y de ella puedes aprender bastante más que de mí.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Así es, Víctor.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Por supuesto!!!

Jose Zúñiga dijo...

Realmente es un buen poema, José Antonio, por eso lo traje aquí. Aunque no fue fácil la elcción, porque Elvira tiene unas cuantas maravillas.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Veo que es el poso que ha dejado el poema en xasi todos los comentarios, Mayde.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Sencillez, hondura y emoción, María: eso es lo que transmite Elvira Daudet.
Bs

Bletisa dijo...

"Pues será una chica de provincias...sino, demasiado demoledor como para ser cierto" dice Gata.
Lo dice tan tranquila, como si para las mujeres de provincias fuera menos demoledora la tristeza.
En fin...

Es una belleza este poema.

Jose Zúñiga dijo...

Lo es, Ble. Sabía que te iba a gustar.
Bs

jorge dijo...

Este es uno de esos poemas que te deja petrificado.

¿Como se puede trascribir el naufragio con tante belleza?

¿Como es posible tanta lucidez en medio del abandono?

¿Como puede ser tan bella la tristeza?

Impresionante.

Jose Zúñiga dijo...

Lo has dicho muy bien, Montxu. Duele y es bello.

Jose Zúñiga dijo...

Y esta mujer lo hace, Leonardo, y lo escribe en magníficos versos.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Es la vida misma hecha poesía, Emilio, sin estridencias, con cierta ironía. A lo Daudet.
Abrzo

Jose Zúñiga dijo...

Me alegr que te haya dejado petrificado, Jorge. Tenías que pírselo recitar.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Pues sí, Jesús, qué versazo, no?

Manolo Jiménez dijo...

¡Cuántas realidades retratadas en un poema!

Por ello más desgarrador, más hermoso.

Abrazos.

Jose Zúñiga dijo...

Qué más puedo decir, Manolo. Es hermoso, sí.
Abrazo

Jorge Torres Daudet dijo...

Ví tu entrada hace unos días; no se lo comenté a Elvira y me temo que ella aún no ha visto tu generoso detalle, supongo por su falta de práctica y tiempo en navegar; así que presto se lo digo y, mientras y en su nobre, gracias.
Un fuerte abrazo.

Elvira Daudet dijo...

Queridísimo José Luis:
Finalmente he conseguid entrar en tu blog. ¡Aleluya!
Gracias por tu bellisímo libro "Era otro hoy" que he leído y releído con auténtico placer. Y gracias mil por tu extrema generosidad de mostrar mis versos a tus numerosos y sensibles seguidores. Mi gratitud a todos ellos, a los que prometo contestar con la ayuda de los hados.
Gata, no soy de provincias, soy de Pueblo, diario en el que trabajé 17 años. Mi sobrino, de seis añitos, al oírme recitar este poema le dijo a mi hermana: "La tía ha mentido, porque no se llama Soledad ni está soltera". Al niño no fue fácil explicarle que en la poesía, a veces, se parte de una mentira para contar una verdad esencial que nos hiere. Ya sabes: "La destrucción o el amor". Gracias por tus lágrimas, por los botones, y por adivinarme bella; sí que lo era cuando escribí estos versos.
Besos

Jose Zúñiga dijo...

Gracias a ti, Jorge, veo que le llegó el recado a Elvira y me alegro mucho.
Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Hola, Elvira, estos esfuerzos tecnológicos van a acabar con nosotros. Gracias por tus elogios para ese libro mastodóntico que es "Era otro hoy". Y por esa lección de poesía (y de vida) que dejas en tu comentario.
Beso