domingo, 23 de mayo de 2010

dos instantáneas

.
1
Una sonrisa hueca, siempre igual la sonrisa,
maldita gente que sonríe
siempre igual,
año tras año la maldita sonrisa
se irá decolorando en la fotografía
y ésa será la imagen que el biznieto conserve.

Pensará que tenía un bisabuelo imbécil
y no podrá saber que no fueron felices.

2
El templo entre las ramas en la fotografía,
el lago de Bellaggio,
los cubiertos de plata en la terraza,
la cuenta atrás,
James Dean bajo la lluvia.
Eran, aquéllos, tiempos tormentosos.
Mao-Tse-Tung ocupó el mausoleo
y entonces comenzó la vorágine:
ahora yo me pregunto
qué van a hacer sin muro,
qué final les espera.

30 comentarios:

Psique dijo...

Sonrisas congeladas que no transmiten nada,... espero no ser presa de esas fotografías.
Un beso.

JOSÉ LUIS dijo...

¿En la foto2, tenías la sonrisa hueca de la foto1?. Ahora la sonrisa es una mueca
¿No es mejor el orden cronológico en las instantáneas?
En la reflexión sobre la foto2 (que debió ser la 1)¿quiénes son los "sin muro"? ¿cuándo te preguntas qué van a hacer? (no ahora, supongo). ¿no es más precisa una reflexión personal:
"....la vorágine:
después me pregunté:
qué voy a hacer sin muro,
qué final me espera."

¿Ya se pasó la alegría?

Rafael dijo...

Me identifico bastante con la primera imagen. Tengo bastante fotos de sonrisa hueca. Sucede que las fotos no me gustan mucho. Odiaba que me fotografiaran y solía poner una expresión estereotipo.
Tu poema me ha hecho preguntarme por la imagen que de mi tendrán quienes me conozcan sólo por esas fotos. Y también qué es lo que habrá detrás de esa sonrisa hueca en el espejo
La segunda imagen me ha gustado mucho también. No sé por qué, pero la pongo en un día gris, casi con lluvia; pero de esos días grises en el que las nubes están altas, primavera, quizás, y la lluvia trae promesas de frescor y no las noches adelantadas.
Un abrazo.

Jesús Contreras dijo...

Lo mejor para una instantánea es una sonrisa de esas amplias de anuncio (spot), y ya de paso, si no queda contento el fotografiado, unas cuantas lágrimas de cocodrilo.

Saludos,

alfaro dijo...

A veces ni para una fotografía se puede esbozar la mueca de la sonrisa..., aunque solo sea una pose, él sonreía.
¿Y ella?

En cambio con los templos es distinto, sucede como con las piedras.Parece que la imagen no se borrará nunca. Mao, James Dean pasan pero las piedras ahí, siempre.Yo prefiero a James Dean, tirando piedras.
Bs.

mis largos pies dijo...

yo me libro de lo de parecer bisabuela imbécil, que el ordenador y los cajones de mi casa están repletos de fotos en las que se nota que he llorado, desde bien pequeña. Vaya, no podrán saber que hemos sido felices. Eso es, Jose, tú lo has dicho, felices mientras las lágrimas corren, mientras no se pegan. Un beso.

Leonardo dijo...

:)
De mi abuela materna sólo quedan las fotos en que ella no logró recortarse, pasatiempo de sus últimos años que me sigue impresionando y tentando.
Y sí, me pregunto contigo qué final les espera. Después de perder el color, ¿qué?
Un abrazo José (para nada hueco)

Begoña Leonardo dijo...

Sonreír me gusta menos que reír, la sonrisa se falsea a menudo, pero una risotada en condiciones es reconocible siempre, aunque sea una imagen inmóvil, porque se siente en la mirada. Las piedras albergan muchas sonrisas secuestradas, y muchos pasos enquistados de valor

Te abrazo largo

Kable dijo...

Suscribo lo que dice Begoña es preferible una risotada a una sonrisa ( socarrona o so cab....) perdon por los puntos suspensivos

Reflexiones de Emibel dijo...

Te dejo la mejor de mis sonrisas junto a James Dean.
Eres genial

paparruca dijo...

patata patata. Megusta como das la vuelta a las cosas más simples.

Jose Zúñiga dijo...

Creo que todos somos alguna vez presa de los rictus, Psique. Y en ellos quedamos congelados. Lo mejor es que la imagen se va qudando desvaída.
Bs.

Jose Zúñiga dijo...

Ahí está la cosa, amigo José Luis, la foto 2, que cuando era otro hoy tuvo que ser la 1, hoy, que no es otro, retoma su lugar: cuando el abuelo crece y el muro, tan lejano, se va desvaneciendo al final, casi al final convertido en la misma mueca de la sonrisa imbécil. No hay puntada sin hilo, y tú hilas bien.

Nosotros, nosotros somos los sin muro. Qué te voy a contar del distanciamiento brechtiano. Y es ahora, sí, cuando intuyo el final sin esos muros: esto. Lo que hay. Un final muy tonto.

Muy tonto, salvo que recuperemos la alegría, pero no una igual de tonta (sigo estando alegre, que no es exactamente igual que estar feliz), no: la alegría furiosa, combativa, la que vamos perdiendo.

Abrazo partido

Jose Zúñiga dijo...

Me pasa mucho, Rafael: veo esas fotos (normalmente en celebraciones al uso) y digo: por qué hay que reírse. Y entonces pienso que esa imagen no es cierta.

La segunda instantánea, cuyo paisaje es real (comienzos de verano, hace bastante, viaje a Italia: casi aciertas), me lleva a otras preguntas: no lo que dejaremos, si no lo que nos dejan. Quoi faire.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Me apunto a las lágrimas de cocodrilo, Jesús. Y a la sonrisa de hiena.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Ella también, mj, en eso no hay distingos. Creo que si no se está para sonreír, aunque sea de esa forma, tal vez mejor te escondes y no sales en la foto. Yo también me apunto a la pelea de piedras, que las piedras dormidas, por mucho que queden, ya lo has dicho tú, son peligrosas. Y las ruinas de templos, la verdad, nunca me ha dicho nada.
Bs.

Jose Zúñiga dijo...

Que corran, la de los largos pies, y que corran y que dejen de correr. Entonces te harán la foto con la sonrisa helada. Sí, tienes razón, y ahora que lo pienso también mj: cómo sale ella. Mejor lágrima viva que sonrisa muerta.
Bs.

Jose Zúñiga dijo...

Sí que es tentador ese pasatiempo último de tu abuela, Leonardo. Tal vez me ponga a ello, sobre todo en las fotos ceremoniales.

Ellos, quiero decir: nosotros, los de entonces. Los que perdimos tantos colores como pelos en la gatera. Los que nos quedamos con cara de tontos.

Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Lo sé, Bego, tu risa la conocí, por suerte, y creo que no podrás fingirla nunca. Pero esas fotos...

Las piedras son otro cantar. Como tú las carcajadas, yo muchas veces preferiría las pedradas.

Achuchón

Jose Zúñiga dijo...

Socarrona y so cabrona, KA! Esto no es una foto y no hay que disimular nada, jeje.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Esa sonrisas son cálidas, Emibel. Gracias.
Bs.

Jose Zúñiga dijo...

Como a la tortilla de patatas, paparruca. Siempre hay otro lado.
Bs

ZenyZero dijo...

A veces es difícil, por no decir imposible, abstraerse de la visión de un instante. Mis biznietos también pensarán que fui idiota. Aunque igual tienen razón, pero no por lo que vean en mis fotos.

Siempre habrá algún muro al que se aferrarán..., sin remedio.

Me ha encantado.
Chuff!!

Alma Mateos Taborda dijo...

wowwwwwwwww , muy bueno! Y siempre nos sometemos a la maquinita para dejar recuerdos que a veces no valen ni dicen nada. Muy hermosa entrada.O en fin,...dicen mucho, como tú.Un abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Qué bueno, Zen, sin necesidad de foto..., debo ser realmente imbécil porque no se me había ocurrido.
Dos chuff!

Jose Zúñiga dijo...

Eso es, Alma, yo cada vez tengo mayor tendencia a ponerme muy serio, pero todavía es peor.
Gracias por tu comentario, eres muy amable.
Bs

jorge dijo...

Viviremos el resto de nuestras vidas sin muro.

...peor todavia, recordando todos los dia que una vez existio.

Jose Zúñiga dijo...

Aquel muro, Jorge... Luego vinieron otros. Tuve que deribarlos para evitar ucronías.

.♥ REMIRL ♥. dijo...

Porque sonreír si la sonrisa es falsa

Jose Zúñiga dijo...

Pues porque somos así de lerdos, Remirl