miércoles, 3 de marzo de 2010

entrega y martirio en el camino hacia la gloria

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¡Detente! ¡Para ya! ¡No, ven! ¡Camina!
¡No interrumpas por nada este tormento!
Ya son las cinco en punto. Es el momento.
Prosigue tu labor: ven y extermina.

Me has inyectado hielo en cada esquina,
en cada poro de mi piel tu aliento
penetra imperturbable, cierto, lento
como estoque tenaz, como una espina.

¡No me dejes así, no me abandones!
¡Que ya rinde sus armas el guerrero!
¡Que ya brota la sangre a borbotones!

¡Que yo quiero morir! ¡Que yo me muero!
¡Que son toda la gloria del albero
esos labios cargados de pichones!

12 comentarios:

Begoña Leonardo dijo...

Bueno no, buenísimo, admiro esta manera de versificar, para mí complicadísima. No se por qué no se actualiza mi blog en los enlaces...
Te beso.

Jose Zúñiga dijo...

Bueno, Bego, si te pones... aunque ni falta que te hace, lo bueno, ya se sabe, es dar al aire la voz con o sin rima.
Lo de los enlaces no es un problema tuyo, algo he debido de hacer mal que esta tarde me di cuenta de que llevaba como cinco sin actualizarse en ninguna página. Creo que ya está resuelto, aunque tampoco sé por qué.
Bss.

Jose Zúñiga dijo...

Perdona, Bego, yo estaba hablando de mis enlaces y veo que tú hablas de los tuyos, en efecto, una semana llevo sin saber... Pues como que te ha pasado algo parecido, ay.
Bueno, te meto en el reader y asunto arreglado de momento. No quiero perderme tus cosas, jeje.

Jose Zúñiga dijo...

Y tres...: en el reader ya te tenía y está anclado en esas precipitaciones nocturnas. Problema. ¿Sólo a mí o a todo el mundo?

emilio dijo...

Demasiado martirio para una fiesta enclavada en lo inhumano.
Mal ejemplo para generaciones futuras.

Un abrazo antitaurino.

Manolo Jiménez dijo...

Los dos últimos versos son, para mi gusto, excelentes.

El colofón perfecto al soneto.

Abrazos.

Jose Zúñiga dijo...

Ya, Emilio, veo que toqué un tema de actualidad... Pero tranqui, que en este caso el toro no es el toro, sino el poeta. Y las metáforas para algo están, guste o no la llamada fiesta.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Agradezco esas palabras, Manolo. Meterse en sonetos es algo arriesgado en los tiempos que corren.
Un abrazo.

ana sáenz dijo...

me cuestan los sonetos, aunque los tuyos me encantan ;)

beso

María Socorro Luis dijo...

Particularmente no me gustan los sonetos, me parecen muy serios y elaborados, y a mi lo serio y elaborado no me va mucho. Sin embargo los tuyos son sonetos y b uenos, pero sin parecerlo... Uy, que lío, no sé si me entiendes...

Besos

Jose Zúñiga dijo...

Dobles gracias pues, Ana, por costar y por gustar. Ya le digo a Manolo que lo del soneto es arriesgado...
Y dos besos.

Jose Zúñiga dijo...

Pues tengo que repetirme, querida Soco: el soneto últimamente está de capa caída. A mí es una forma que me sigue gustando, por lo que tiene de esfuerzo y aprendizaje entre otras cosas. Algo como los haikus, por cierto, que tienen sus reglas y a ellas debe uno, si quiere hacer un haiku, ajustarse. Qué te voy a decir que no sepas...

Y en algo no estoy de acuerdo: eres tierna y libre en tus poemas, pero no das puntada sin hilo en ellos. Dicho queda.

Bss.