lunes, 9 de agosto de 2010

(lo que queda). Dylan Thomas




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Vuelvo la esquina de la plegaria y ardo
en una bendición del repentino sol
en nombre de los condenados
me volvería o correría
a la escondida tierra
pero el sonoro sol
purifica
el cielo
Alguien
me encuentra
Oh dejadlo
que me abrase y me ahogue
dentro de su herida terrena
Su relámpago contesta mi llanto
mi voz arde en su mano
ahora estoy perdido en Aquel que enceguece
y al fin de la plegaria se oye el clamor del sol

PlegariaVersión de Elizabeth Azcona Cranwell



10 comentarios:

SIL dijo...

Impactante.
Parecen versos en salva.
Difícil que algún disparo no llegue al alma...

Beso


SIL

jorge dijo...

Reconozco apesadumbrado que he leido muy poco al segundo Dylan.

egomanías dijo...

No he leìdo mucho de Dylan, pero este poema que nos dejas es estupendo.
Gracias por traerlo.
Abrazo.
Leo

Kuyen dijo...

Dylan...siempre hace que me crispe toda...

Edu dijo...

Un poeta casi desconocido en tierras de iberia, pero con una fuerza y un verso potente. Me encanta este poeta.
Un Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Y creo que no es de los que más impactan, Sil, este poemta hay que leerlo y releerlo. Aunque pierde mucho en la traducción, merece la pena.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Yo siempre lo tengo a mano, merece la pena, Leo.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Fuera pesadumbres, Jorge. Pero éste es el primer Dylan, nuestro Bob lo admiraba y se puso si nombre, jeje.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Hala, Kuyen gracias por tu visita y por ese comentario.

Reconozco que es bastante crispante, pero siempre impacta.

Jose Zúñiga dijo...

Estoy de acuerdo, Edu, demasiado poco conocido, por aquí tiran más otras cosas.
aalud