domingo, 4 de abril de 2010

lastre

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Ahora los días flotan.
No tú. No yo.
Son pompas de jabón,
juguetones,
los días. Nosotros,
pompas fúnebres.

¿Ves su estela en el aire?
No eres tú. No soy yo.
Son estelas
festivas, y nosotros
ya tan sólo esculpimos
estelas funerarias.

Ahora flotan los días
en torno a nuestros cuerpos.
Nuestros cuerpos
no flotan, ya se hundieron
lastrados por el paso de unas tardes
que nos pesaron mucho.

Pero se hundieron juntos,
amor, se hundieron juntos.
Con tu yo. Con mi yo.
Y allí siguen amándose,
en la ciénaga,
ajenos a los días: felices, aunque muertos.

¿Ves su estela en el aire?

30 comentarios:

Rafael Arenas García dijo...

¡Qué extraordinario poema! Sutil y delicado como las pompas que lo protagonizan, con ese humor tan tuyo (pompas fúnebres), coherente y redondo. ¡Maravilloso!

Reflexiones de Emibel dijo...

Tétrico tu poema pero no por ello pierde belleza.
Me quedo con las pompas de jabón.
Un abrazo

Adolfo González dijo...

Juan Ramón Jiménez comentara en su día del escribir como una preparación para no escribir, del ser poeta como una preparación para ser poesía. Y yo, sinceramente, he ido viendo que en esas andamos. Nada alejado eso que dijo, en el fondo, del comprender de Octavio Paz, ni tampoco alejado de tu poema, para mi gusto, un gran acierto.

mjromero dijo...

Tan ligero que parece a primera vista pero qué profundo, denso. Y qué precioso, primero fuimos estelas festivas y ahora nos hundimos juntos.
(TH se refiere a Ted Hughes,marido de silvia Plath, se me olvidó decírtelo antes). Al leer tu poema he vuelto a él, tu poema es un silbido que sí toca, sonidos con ritmo.
Un abrazo.

Leonardo dijo...

Amor constante más allá de la muerte, diría Quevedo, otro que mezclaba humor y gravedad. Hay una presencia amorosa en tus poemas muy fuerte, conflictiva a veces, pero constante, como si estuviera más allá de todo y como el amor no deja huellas, trataras de dejarlas en la estela de las palabras, que también son aire.
Confieso que el juego con las pompas fúnebres no me ha seducido mucho, quizás porque el amor, el verdadero, ése que puede hundirse y continuar, no puede ser pomposo.

Leonardo dijo...

Se me ha ido el dedo, y vuelvo para dejarte un abrazo, claro!

virgi dijo...

¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!
...
(dijo un poeta)
(me gustó lo de la ciénaga, sí)
Besos. Aún en la superficie.

emilio dijo...

Pues no, que tu poema es muy vivo.
Y tu sigues flotando por esta blogosfera. No dejes de hacerlo.
Es muy bueno tu poema y tu poemario.

Un abrazo.

luciernaga_poeta dijo...

Profundamente bello, contagia la nostalgia de tus letras. El amor no termina con el tiempo; sobrevive a cualquier destierro incluso al de la vida.
Un saludo
Cecy

Ángel Muñoz dijo...

y que floten los días, siempre maestro, que eso es lo que nos queda, un fuerte abrazo, amigo.

Jose Zúñiga dijo...

Ya sabes cómo disfruto con las asociaciones de ideas. Esta vez me dió por estelas y pompas. Bueno, y amores...
Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Que no es tétrico, Emibel, según lo leas es hasta alegre.
Bs.

Jose Zúñiga dijo...

Ahí andamos, Adolfo, siempre aprendiendo, siempre probando. Tal vez algún día dejemos de escribir. Por ahora, creo que no.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Pues no quiero ser Ted Hughes, Mª Jesús, al menos te gusta mi silbido.
Bs.

Jose Zúñiga dijo...

Las pompas..., ay, Leonardo, es lo que tiene este empeño mío de tratar de quitar solemnidad a base de ironías y juegos de palabras. Habrá que corregir o, mejor, afinar.
Creo que sí, el amor está muy presente en mis versos, aunque debo decir que no son autobiográficos. Pero sí está mi vida y la verdad (la mía) en ellos.
Y un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Con amor, hasta las lápidas flotan, Virgi.

Jose Zúñiga dijo...

Gracias, Emilio. Bueno, por el momento pienso seguir dando la lata. Aunque nunca se sabe (tu ya sabes), igual mañana me canso...

Jose Zúñiga dijo...

Si logro contagiar algún sentimiento con mis versos ya me doy por contento, Cecy. Gracias por tus palabras.

Jose Zúñiga dijo...

Flotemos, Volti!!!

Pedro Gollonet dijo...

Me ha gustado mucho el poema, Jose; las asociaciones de ideas son un recurso que manejas con habilidad y excelente expresividad. Hay amor.., pero nos resulta dificil evitar la melancolía y el regusto pesimista, pero esto es así y, además, es una maravillosa fuente de inspiración aunque nazca del dolor.
Abrazos.

Jorge dijo...

Increíble Jose. No puedo añadir mucho más a lo que ya te han dicho; simplemente, quitarme el sombrero de nuevo.
Abrazo.

jorge dijo...

el laste te impide volar.

Y si no se puede levantar el vuerlo, las estelas seran de otros.

No suelo hacer pompas, pero me encanta dejar estelas.

Jose Zúñiga dijo...

Gracias, Pedro. Amor, dolor, paradojas, tiempo..., esí los versos.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Hombre, Jorge, el sombrero no te lo quites, que queda chulo en la punta del palo...

Jose Zúñiga dijo...

Las pompas revientan, pero también ls estelas se esfuman. Las del aire y las del mar. No dejamos (casi) nada, Jorge.

Jose Zúñiga dijo...

Estrellas no ha habido, Jesús, pero alguna estela habrá quedado.
El camino hasta el fondo fue placentero, yo también hoy me siento feliz en la ciénaga.
Abrazo.

sus(ana) dijo...

hago una pausa y cierro temporalmente mi blog, aunque aún sin estar seguiré pasando por tus letras

un fuerte abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Ay, Ana, qué pena. Bueno, a descansar y volver con fuerza. Mientras te echamos de menos, má bss.

Laura Gómez Recas dijo...

Te dejo aquí mi aliento.
Poesía intuitiva la tuya. Como las pompas... tan distintas según se las adjetive.

Un abrazo,
Laura

Jose Zúñiga dijo...

Gracias, Laura!