jueves, 6 de agosto de 2009

vuelta a la tortilla /y 3

3

Cuajó sus ilusiones con esmero,
colocó sobre el fuego la sartén,
y quiso dar la vuelta a la tortilla
como mandan los cánones. Falló,

y acabó espachurrándose en el suelo
aquella vida suya sin dar vuelta
ninguna ni cuajarse. Solamente
las cucarachas negras regresaron.

Viajar, viajó. Se despertó entre cuatro
paredes más blancas que la muerte
con un recio sabor entre los dientes.

La tortilla se dio la vuelta entonces
y el buen hombre quedose mosqueado
cuando vio que vestía la camisa
de fuerza de los locos.


"Lo que queda"
http://jlzuni.blogspot.com/

12 comentarios:

Bibiana Poveda dijo...

Vaya, vaya... qué final para la tortilla. Muy bueno, José, me gustó seguir el trayecto desde las poluciones hasta la camisa de fuerza.

Abrazos!

Blanca dijo...

Oé niño! Zú Zuñi,

Da un poco de yuyu...inquietante.

Me quedo con " paredes más blancas que la muerte". Jamás había pensado en su color. Me gusta esa imagen: blanca. De un blanco luminoso... y en paz.

Así sea.

Jose Zúñiga dijo...

Si es que no se puede ser tan travieso...
En serio, Bibiana, es complicado eso de darle la vuelta a la tortilla, a que sí.
Bs.

Jose Zúñiga dijo...

Zú agradecer palabras de Blan

Ponte un comentario en "lo que queda", anda. 4 de agosto.

Sweetsugar dijo...

Que curiosa e inesperada esta historia, me gusta

Un saludo! ;)

Rafael dijo...

¡Te juro que he olido la tortilla! patata y huevo mezclándose antes de ir a la sartén. Una vez me sucedió que un olor me hizo llorar. Fue en un restaurante griego, no sé que sirvieron y me transporté por unos segundos a la cocina de mi abuela. Con treinta y tantos fui niño por unos segundos y lloré... no sé muy bien por qué. El olor fue evocador. Lo de la magdalena de Proust, pero de verdad.
Hoy, en cambio, al leerte, han sido las palabras las que han evocado el olor. Qué gran misterio el de la poesía.
Un abrazo.

Pep dijo...

La verdad, hacer una especie romance con 3 sonetos tiene coña. Yo que tú no los separaría.
Un abrazo

Jose Zúñiga dijo...

No sé cómo llegaste hasta aquí, dulce amiga, bienvenida. Gracias por tus palabras.
Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Como digo, Rafael, no resulta fácil eso de darle la vuelta a la tortilla, ni física ni metafóricamente. A mí alguna se me ha espachurrado de verdad. Y a darle a la fregona.
Si lo que se pretende es darle la vuelta a la vida, se acba como se acaba.
Un abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Lo tendré en cuenta cuando remate los poemables, Pep.

Blanca dijo...

Es que no te puedo poner el cometario que esperas, por que "yo no soy esa, que tú te imaginaaaaaaaaaas". No debería. Pero he de reconocer, y reconozco que "ni siquiera la luz de las  palabras quiero que te ilumine""Y hasta toda luz si decides mirarmede repente a los ojos preguntando", me conmueven.Pero "que imorta saber quién soy, ni de dónde vengo ni a dónde voy"

Jose Zúñiga dijo...

Uy, qué lío.