domingo, 23 de agosto de 2009

mando en plaza

No soy un general, nunca haré historia.
Sólo soy un soldado, y vivo en ella:
agacho la cabeza en las trincheras,
se me incrusta en la carne la metralla.

Mis batallas las llevo a mis espaldas
en las bocas del Metro o en los buses
que atrapo por los pelos cada noche
cuando sé que no hay más, que ya es el último.

Mis batallas las libro a dentelladas
en las zanjas que excavan, o que ordenan
excavar quienes pueden, los que ganan
todas las guerras: ellos, los que mandan.

Hoy, que tanto se escribe de la muerte
de la poesía o las ideologías
(hasta la historia ha muerto, según dicen),
callo y escucho. Soy tan ignorante

que no acierto a salir del laberinto
ni a mandar batallones al combate.
No soy un general, aunque he curtido
mi cuerpo en mil batallas. Y hasta tengo

el mando de la tele y de las plazas
que aún quedan por ahí.


"Lo que queda"http://jlzuni.blogspot.com/

8 comentarios:

amor que soy dijo...

el mando de la tele y del teclado

María Socorro Luis dijo...

Completísimo, Jose. Me ha gustado su su estructura dinámica y su contenido.

Soco

Bibiana Poveda dijo...

a mí me parece tan bueno no ser un general, no saber todo, tener el suficiente laberinto que nos convoca a todos en esta vida.
aunque la historia la viren los que mandan, la plaza es de los que tocan canciones a destiempo y a deshora...

lindo despertarme con este poema, José.
abrazos.

Jose Zúñiga dijo...

Del teclado nanay, soy un desastre.

Jose Zúñiga dijo...

Pues me alegro, Soco, hacía tiempo que tenía un tanto abandonados los cuartetos.

Bs.

Jose Zúñiga dijo...

Así es y así será, Bibiana, aunque tamoco me resigno.

Qué bien saberse leído en tu despertar.

Voltios dijo...

Gracias por convertirte en seguidor mío zuñi! Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Vale, Ángel, espero no liarme con tanto heterónimo!

¿Así que casi cantautor, eh?