domingo, 2 de agosto de 2009

presencia del amor en plena decadencia del poeta

Felicidades, Pasión
Cada vez que te intuyo me enamoro;
cada nueva mañana, enajenado,
mi corazón escarda tu costado,
¡gozoso perro en pos de qué tesoro!

Encelado me tienes, como al toro.
Como al toro en el coso, acorralado,
como naúfrago en olas acunado,
la mirada perdida. Como el toro.

Yo me conformo sombra en la agonía.
Eco de ti tan sólo me pretendo,
tan sólo ser la noche de tu día.

Que cuanto más me ciñes más lo entiendo:
yo soy tristeza y tú eres la alegría.
Tú empiezas a vivir. Yo estoy muriendo.
.
.
lo que queda:

9 comentarios:

Bletisa dijo...

¿Tú cómo el toro? Pues yo enamorada como la vaca Flora Zú. Así estoy y me temo que se me empezará a notar irremediablente de un momento a otro.
No sé si retirarme de la cibervida pública hasta que me pase la tonteria.
aysss ( suspirito) :)

Anónimo dijo...

Ahora me vienes con sonetitos.

Ed Zeppelin dijo...

anónimo, caraculo

Ana dijo...

Anónimo: aqui no va a morir nadie,
puede que tú pero de aburrimiento.

u minúscula dijo...

me molaría escribir poemas de amor
(sí, mucha faena tengo, ogh)

Jose Zúñiga dijo...

Que se note, que se note.
Pero no te ciberretires, Amparitxu

Jose Zúñiga dijo...

Grande eres, Edu.

Jose Zúñiga dijo...

Gracias, Ana. Con uñas y dientes.

Jose Zúñiga dijo...

amiga minúscula, ponte a ello.
Bss.