miércoles, 7 de abril de 2010

patrias parias

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En el pueblo dos calles.
En la calle primera
una esquina y dos cables;
dos cables y un esquina
en la segunda calle.
En la esquina un bordillo,
en el bordillo, nadie.

Siempre la misma esquina.
Un perro se pasea
por la acera de enfrente,
la que no tiene esquinas,
la que no tiene gente.
Un perro solitario
rumbo a ninguna parte.

Es un pueblo perdido.
Es mi pueblo: prefiero
que no tenga habitantes
ni huellas ni recuerdos
ni un solo escaparate.
Tampoco un cementerio:
yo no voy a enterrarme.

Levanta polvo el viento.
Arrastra muerte el aire.
No sale en ningún mapa,
mi pueblo se ha perdido
en la tierra de nadie.

Por mucho que me busque
nunca voy a encontrarme.

28 comentarios:

Manolo Jiménez dijo...

Durante mi adolescencia viví varios veranos en un pueblo al que le podía venir este poema ni que pintado.

Pero creo que es difícil no encontrarse en un sitio así; apenas nada más que tu soledad hay.

Abrazos.

María Socorro Luis dijo...

Bellísimo, Jose. Sencillo y profundo. Tierno y nostálgico. Rima suave. Ritmo.
Y ese toque tan tuyo, que quiere ser, irónico?...Y ese final decisivo...

Y tu habilidad para jugar con las palabras, tan especial. Muy de mi gusto (como diría Bleti)

Ta muxussss...

jorge dijo...

Me ha recordado tu poema una camcion de Lluis Llach que dice; mi pueblo es tan pequeño que cuando el sol se va a dormir, nunca esta seguro de haberlo visto.

Me ha gustado mucho el ritmo, hasta yo lo he seguido.

Y me ha encantado lo de en el bordillo nadie.

Pedro Gollonet dijo...

A mí también me ha gustado el ritmo y desde la sencillez cómo terminar en lo profundo. Ay!! ese final siempre en presente, aunque sea futuro cierto. En la contradicción pretendemos que no nos encuentren, pero necesitamos decirlo. Es un grito para que alguien no nos olvide aunque sea un poquito. Abrazo, Jose

Jorge dijo...

Muy profundo este poema, que camina con un ritmo perfecto.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Me encanta Zuñi, los juegos de palabras del principio y ese final tan tuyo.

Un abrazo enorme!

Ángel Muñoz dijo...

pepe, muy en la línea de dámaso o machado, este tipo de poemas descriptivos me gustan mucho.

José Antonio Fernández dijo...

Un poema muy musical y dentro de su sencillez tiene mucha profundidad.
Un saludo.

mjromero dijo...

Al final me he sonreído,un pueblopostal,
los pueblos siempre conservan huellas,aunque los vacíes de todo, un pueblo desierto, alguna voz tuya infantil habrá quedado por allí, algún juego, y en tu mapa existe, no es tan fácil borrar.Lo que seguro que acabarán desapareciendo de los pueblos son los cementerios... si se van quedande sin habitantes. Aun así te encontraremos, aunque tú no te encuentres.
Es increíble el ritmo, sobre todo en la 1ª estrofa.

mjromero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rafael Arenas García dijo...

Me imagino la escena en la sobremesa, para mí la hora más solitaria del día. Creo haber vivido tardes así en algún pueblo, no en el mío, en otros; quizás los que serían míos si hubiese perdido la memoria del lugar al que pertenezco.
Demoledora la sensación de soledad que transmite tu poema. Un abrazo.

Unknown dijo...

El título está que ni pintado.

Yo también vivo en un pueblo y cuando llega el invierno se asemeja mucho a lo que dices aquí.

Un abrazote de los de crugir costillas:
AAAAAAAAUUUUMMMMMMMMFFFFFFFFFFFF

Begoña Leonardo dijo...

Al fin y al cabo todos venimos del mismo agujero...
Buenas madrugadas.

Adriano dijo...

Quizás cada uno de nosotros sea una metáfora de nuestro propio pueblo. Cada lugar nos determina. Imposible evitarlo.

(Éxitos en el derby del fin de semana).

Jorge Torres Daudet dijo...

José, en cuanto a contenido aún tienen cierta similitud.
Me ha gustado.
Abrazos.

Jose Zúñiga dijo...

Soledad, despojamiento, muerte. El pueblo podría ser yo, Manolo. En todo caso, así me lo immagino.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Me llegan tus alientos, Soco, no lo puedo remediar. Tan certeros...

Jose Zúñiga dijo...

Verges '50. Gran disco, Jorge: cuando me muera llevadme al L'Ampurda...
No creo que te cueste seguir cualquier ritmo,jeje.
Abrazo sin bordillo.

Jose Zúñiga dijo...

Pero nos encuentran, Pedro, y nos encontramos.
Hasta pronto.

Jose Zúñiga dijo...

Pretendí un ritmo cadencioso, indolente, Jorge. Si lo he conseguido, no sé.
Gracias siempre. Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Tan mío! Es lo mejor que podías decirme, Paz.
Un beso.

Jose Zúñiga dijo...

Claro, Jesús, ni buscarse ni encontrarse: da miedo.

Jose Zúñiga dijo...

Tal vez del primer Dámaso, Volti. Machado lo veo menos en estos versos. Y ya ves..., ay, los heptasílabos.
Abrazo,bro

Jose Zúñiga dijo...

Gacias por esas palabras, José Antonio. Contento de que te haya gustado.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Esa primera estrofa la trabajé bastante, Mª Jesús, qué te voy a decir: lo más sencillo es lo que más cuesta.
Y, no sé, tal vez lo que quiero es borrar (yo) del mapa ese pueblo. No me gusta, cosas mías.
Bss.

Jose Zúñiga dijo...

¿Cómo adivinas siempre lo que quiero transmitir, Rafael?
Hoy disfruté en la Complutense.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Eso es, Comu: parias, patrias, sin techo, sin lugar, desolado, despojado.
Odio las patrias.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Ya te digo, Jorge, la poesía a veces es poética como la vida misma. Como sintonizar sin saberlo.
Abrazo.