jueves, 22 de octubre de 2009

días placenteros

…y caer, como lágrimas del día,
ésas... ¡no volverán!
G. A. Bécquer
Tan placenteros días
no volverán.
Serán otros los juegos,
otros los patinetes, las peonzas,
las carreras de sacos; pero aquellas
tardes que se alargaban,
aquellos sudorosos cuerpos evanescentes
al filo de una noche de verbena,
esos, no volverán.

Ha llegado el invierno y siento el frío:
hoy toca hacer calceta y partir leña
para avivar el fuego. Bailaremos
en torno de las llamas
y sabremos que sí, que ya se han ido
aquellas primaveras:
ésas no volverán, pero nos quedan
otras, quién sabe si mejores.

"Lo que queda"
http://jlzuni.blogspot.com/

20 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Precioso, Jose.
Y seguro que vendrán otras primaveras, tal vez mejores.

(me gusta lo de hacer calceta y partir leña, me ha hecho sonreir entre dos lágrimas)

Bletisa dijo...

No es Invierno todavía Maestro Zú y no pienso hacer calceta ni niños muertos joer.
Lo de la leña vale, lo de avivar el fuego ya me gusta más, lo de bailar alrededor de las llamas ya "me pone" y por fin lo de intuir que nos quedan primaveras y además mejores, es un éxtasis anticipado.
Claaaaaaro que sí.

A sus pies.

Begoña Leonardo dijo...

Que gusto leer un poema tan hermoso con tantos momentos por todos compartidos... Cuando el viento es el enemigo en la calle y las gargantas irritadas apenas pueden pronunciarse.

Besazos.

AuROraZa dijo...

Lo que queda de esto son las sensaciones...para siempre en la parte de más arriba del desván.

Entre polvo y telarañas roidas, hechadas a un lado, dejando que suavemente las separes de tu vista...y ahí, en lo más recóndito de otros olores que transportan a otras épocas, que no te son familiares pero son muy de familias ...ahí...lo más añorado. Esas sensaciones, te estaban esperando.

Abrazote grandotote,
Aurora

Pep dijo...

Que no pare la juerga. me ha gustado.

AnaSáenz dijo...

lo que se fue no volverá pero siempre queda un mañana de floridas primaveras

beso

Anónimo dijo...

Con su permiso, me gustaría dejar constancia por aquí.

Encantado de poder haber tomado una caña contigo la otra noche.

Ahora sé por donde seguirte y tengo agregado para poder hacerlo a menudo.

Por cierto, soy Guillermo, el hermano de Voltios

Imma dijo...

Claro que sí!
Recuerdo alegre, cariñoso y algo nostálgico de ese pasado que fue y está.
Curiosidad, ilusión y esperanza hacia ese tiempo que está en camino y será ...

Besitos zuñi guapo

Jose Zúñiga dijo...

Siempre espero las primaveras, como el Bandini de Fante, amiga Soco. Hace tiempo decidí que no valía llorar por la leche derramada.

Besos optimistas.

Jose Zúñiga dijo...

Hace frío, maestra Ble! Pero tienes razón: aún no es tiempo para hacer memoria, esto no se acaba sin pena ni gloria.
Quemaremos de nuevo la noche, claro que sí.

Bs.

Jose Zúñiga dijo...

Lo que compartimos y los que nos queda por compartir. Gracias, Bego.

Jose Zúñiga dijo...

Siempre, Aurora. Y algún día escribiré sobre los olores, que no sé por qué me avivan recuerdos de forma insospechada: a imprenta, a leche hervida, a clase de instituto... memoria del olfato
Un beso.

Jose Zúñiga dijo...

No parará, mientras que el cuerpo aguante, Pepe.

Jose Zúñiga dijo...

Ni falta que hace (que vuelva), Ana, lo que ha sido vivido muerto y bien muerto está.
Carpe diem.

Jose Zúñiga dijo...

Gracias por pasarte por aquí, Willy, y también por ficharme. Te aseguro que me alegró conocerte, a ver si entre tu voltios y yo te envolvemos en este mundo de locos. Por mi parte, espero tu magia.
Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

hola, cómo va mi agente comercial en Barna?

Pues miremos al futuro. O ni eso: hoy. Vivamos hoy.

Petonets.

Rafael dijo...

Apetece acurrucarse leyendo este poema, que como el tiempo de otoño o de primavera es cambiante, triste, nostálgico, optimista; o sea humano, muy humano.
Un abrazo, maestro.

amor y libertad dijo...

mejores han de ser (espero)

Jose Zúñiga dijo...

Has dado en el clavo, Rafael, es ese revolijo de sentimientos contradictorios el que dictó estos versos.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Lo serán, Santiago.