lunes, 8 de noviembre de 2010

rompeolas

.

te desnudas. La cama no está abierta:
        son un clamor de soledad las sábanas,
             clamor tu piel, la sangre que ahora anhela
                                    romper contra las rocas, ser espuma.
                       El pregonero llega hermoso y embriagado,
           sólo busca tus manos, estalla entre tus manos:
       no  pudo desplegar la paloma sus alas
y se estrelló contra el cristal.



30 comentarios:

anabel dijo...

Pudo ser arena y dejarse acariciar por la ola, pero fue roca contra la que el agua se estrelló sin remedio.

Me gustan estas marinas.

Un abrazo.

Mayde Molina dijo...

Vaya Jose,
Que bonito, pero que triste, pobre paloma, estrellada entre las manos de un amor embriagado...
no quisiera hacer guasa de esto, pero es que me has recordado al chiste aquel de: Dimeee mammaaa porqueeé papaaa matooó al pregoneeroooo

Y yo digo, más que darle muerte, habrá que inscribir a ese pobre pregonero en alcohólicos anónimos, si reincide ;)

Besicos, voy para otro tuyo... que he estado de curso y no he podido ni leeros

ufff43 -Luisa Navarrete dijo...

hoy me quedé con la paloma estrellada y ensangrentada debajo de la ventana esa desde donde se ve tanto mar, tanto azul , tanto cielo.....

besicos

Montxu dijo...

Mucha tristeza leo últimamente en tus versos, espero que sea más literatura que otra cosa. Abrazo grande por si acaso.

César Sempere dijo...

Triste...

Un abrazo,

Bletisa dijo...

Cambio de dirección.
Es un placer perderse un ratito entre tus olas en este día tan triste en mi tierra.

Un beso.

SIL dijo...

Qué belleza, Poeta !!
El clamor de las sábanas va a ser escuchado por esa espuma tibia.
No hay clamor que resista ante una piel que se desnuda.

Beso

SIL

Leonel dijo...

Siento un velo de tristeza entre las lineas, pero me gusta como has combinado contenido y forma, refleja perfectamente la intención de tus versos.
Siempre grande, José.
Un abrazo.
Leo

Calipso dijo...

;) me gusta!!

Abrazos :)

La Solateras dijo...

Precioso, Zuñi, ese clamor de soledad en las sábanas.

Más besos

Jacque dijo...

Muito Lindo Poema, amigo...

Leonardo dijo...

Es muy logrado que los cuatro últimos versos vayan hacia atrás, reflejen el no cumplimiento de la promesa, la angustia del descalabro. Hay un dolor oscuro aquí y como cifrado.
Un abrazo

IV encuentro de poesía en Red dijo...

Novedades del IV Encuentro de poesía en Red en Granada.
Te esperamos
Besos

http://ivencuentrodepoesiaenred.blogspot.com/

jorge dijo...

Me gusta lanzarme contra las rocas para ser espuma.

Una y otra vez embestir.

José María Alloza dijo...

Parece un anhelo ante el espejo… ¿Se estrella contra el cristal o contra si mismo?
Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

No hay ola sin rompeolas, Anabel. Ni viceversa. Tenían que ir juntos los dos poemillas.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Triste es, Mayde. No sé si la embriaguez viene de la ingesta de bebidas espirutosas o su fuente es menos prosaica. Lo cierto es que las alas no se desplegaron.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Esa paloma, Luisa, es un canto de esperanza al fin y al cabo. No sé por qué, pero yo lo vi así.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

La literatura y la vida, sin necesidad de escribir en clave autobiográfica (que no lo hago), suelen ir parejas, Montxu.
Y sé que lo sabes.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Lo es... y no, César.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Me tienes muy disgustado, Ble, qué quieres que te diga.
Por si acaso, achuchones y alientos para ti.

Jose Zúñiga dijo...

Los rompeolas resisten cualquier embate, Sil.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Las olas hacia dentro, Leo, es la marea que arrastra. El rompeolas hacia fuera, ariete prometeico. Quise dibujarlo...
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Pues me alegro, Paz.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Pasa mucho, cuántos clamores así, Ana.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Gracias por tu visita, Jacque, y por esas palabras.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Todo este poema es una especie de cifrado. Lo leo y encuentro mútiples (y contadictorios) significados. No sabría explicarlo.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

jeje, gracias por la información, Marian.

Jose Zúñiga dijo...

Es que tú eres muy osado, Jorge. Y valiente.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Tal vez ambas cosas, José María.
Abrazo