sábado, 19 de febrero de 2011

entre recuerdos

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Recuerdo aquellos días
en que el silencio era un grito de amor.
Recuerdo calles nada solitarias
y en medio dos personas que eran,
por simple azar, hombre y mujer,
o tal vez niño y niña sorprendidos
en pleno trance de vivir.
Recuerdo aquellos días, sonriendo,
tu pelo al viento sobre el acantilado,
recuerdo la risa triste del adiós,
la certeza festiva del periódico, el ímpetu
de la mañana en punto del domingo.
Te recuerdo en la estación perdida,
en el vagón cargado de deseos,
tan húmedo el andén, tantos rumores
de viajeros incógnitos, pañuelos
escribiendo la historia más banal.
Te recuerdo cada suspiro involuntario,
cada relámpago atravesando
nuestra anatomía, leve caricia
de la lengua, leve clamor de estrellas,
súbita somnolencia tras la pasión furtiva,
lo recuerdo; afilado cuchillo
ciego ante el precipicio,
un salto en el vacío, un beso, una esperanza
colmando el horizonte terrenal de mis días.

Oh, sí, yo lo recuerdo,
imagen amarilla, amor, amor...





24 comentarios:

SIL dijo...

En pleno trance de vivir, surgen poemas como éstos, mi buen amigo Poeta.
Los recuerdos nos mantienen vivos.

Un beso inmenso

SIL

Charcos dijo...

se te echaba de menos ;)

(últimamente me emocionan muchísimo tus poemas..... leñe ! )

si ves lamparones son de lagrimillas


Besicos muchos

Amelia Díaz dijo...

Has conseguido hacerlo universal...todos hemos estado allí, todos lo hemos recordado contigo.

Qué hermosos siempre tus versos, querido Jose.

Un beso enorme!!!

Paloma Corrales dijo...

Si no fuera porque ese final "amarillo" aleja el tiempo, por su nitidez parecen recuerdos de ayer.

Es una delicia leerte en este registro tan ensimismado como romántico, la belleza de tus versos se siente dentro y se queda.

Beso.

OZNA-OZNA dijo...

esta asturiana te da infinitas gracias por acariciarnos los sentidos y emocionar nuestros sentimientos con este bellisimo poema, un besin muy grande.

María Socorro Luis dijo...

Esa dulce tristeza del recuerdo... Me gustan mucho estos poemas tuyos,
tan sencillamente románticos.

Ta muxus zuri

Leonel dijo...

Qué haríamos sin los recuerdos?, qué haríamos sin esa imagen amarilla que nos evoca lo vivido?. Caminas por la vía de ayer y tus versos certeros parecen escritos para contar la historia de quienes te leemos.
Un fuerte abrazo.
Leo

Montxu dijo...

Recuerdo, sin duda alguna me has recordado con tus versos los míos propios, ando inverso en ellos últimamente Zúñiga. No se, tal vez sea un virus.

Abrazo

Jesús Arroyo dijo...

El ayer en el hoy de tu poema.
Abrazote, Jose.

jorge dijo...

Vivimos hoy entre recuerdos.

En los momentos bajos aparecen imágenes de lo bueno de tiempos pasados. Es el tiempo de añorar.

Casi todos tenemos de eso, muy poquitos somos capaces de contarlo tan bien como tu.

Isolda dijo...

Una gran parte de nuestras emociones, están hechas de recuerdos, como estos versos que tan dulcemente escribes hoy. Me empeño en no ver el amarillo sino del sol. Como si recordar fuera revivir.
Besos de hoy y siempre.

Noray dijo...

No hay peor ausencia que la que habita en la memoria.


Un abrazo.

Laura Caro dijo...

En algún lugar amarillo están todos esos recuerdos tuyos y los nuestros y los de tantos otros...
Un abrazo, Zú.

La Solateras dijo...

Preciosos recuerdos hechos poesía pura.

Besos

Cita dijo...

Perderse entre recuerdos que huelen a amor es algo celestial.
Nuestras mentes tendrían que tener el poder de ser en estos, en los únicos recuerdos que se pierdan.

Besos

Cita

Amando Carabias María dijo...

Cuando la vida pasa a los versos, los versos se hacen vida, y este milagro está aquí presente.

chema barredo dijo...

los recuerdos y las imágenes nunca son amarillos,
apréndetelo bien...querido Jose

abrazos

Manolo Jiménez dijo...

Los recuerdos nos forman y nos dan vida ¿qué seríamos sin ellos?

Si pretendiste arrancar alguna lágrima lo conseguiste.

Abrazos.

luis dijo...

Sabes como ir del recuerdo de ayer al hoy más inmediato.
Un saludo
PD: mi nueva dirección http://luisserrano2.blogspot.com/

Rosa dijo...

Vivir de recuerdos no siempre es fácil, pero vivir sin ellos es aún peor. Por eso me ha encantado recordar que soy capaz de hacerlo.

Un beso Jose

Jorge Torres Daudet dijo...

Imagen amarilla que perdura.
Abrazos

Sara Royo dijo...

Ves como la memoria es una mala amiga?

Rafael dijo...

No sé por qué, me parece una película de los años 50, de Hitchcock, en color, eso sí; el amarillo impide el blanco y negro; pero el resto, el cuchillo, el precipicio, el misterio, el recuerdo... todo me lleva a don Alfredo; bueno, todo no, él nunca rodó una auténtica historia de amor (no sé si me equivoco, yo no tengo ninguna en la cabeza ahora mismo); y éste es un poema de amor, construido, quizás, sobre algún recuerdo casi perdido, igual que sobre un grano de arena se construye una perla. En cualquier caso, el origen importa menos que el resultado, la impresión que queda en quienes lo leemos; esa leve inquietud, esa nostalgia de lo no conocido, de lo no vivido. Abrazos.

Emilio dijo...

Unos recuerdos muy bien plasmados en medidos versos que aportan un tono de serenidad y delicadeza.

Abrazos.