jueves, 23 de septiembre de 2010

monasterio de piedra

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Del orificio de sus labios
al orificio de sus labios.

De las cadencias concertadas
al armonioso desconcierto.

Del sacrificio que libera
al sacrificio que perdona.

Se ocultan las heridas. Válvulas
sorben el néctar derramado.

Alzo la espada sanguinaria
y pienso en ti.

                                  Túnel

30 comentarios:

Amadeus dijo...

Monasterio color rosado
de la gárgola en su tejado
lagrimas del cielo, mojado
en labios de un túnel, salado

Un abrazo.

ufff43 dijo...

escondidos y preciosos versos

besicos

jorge dijo...

Me parece que yo tambien pensaria.

¿Sanguinaria?

Me quedo con las cadencias y el desconcierto.

Jose Zúñiga dijo...

Pues aunque sea en arte menor te ha salido un hermoso tetrástrofo monorrimo, A medeus. Me apunto la cuaderna vía para un prósimo estrofado.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Recónditos diría yo, Ufff. Pero hoy vieron la luz.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Al final ¿qué queda si no hay sangre, Jorge? Para eso están las venas, para inflamar espadas.
Abrazo

Juanjo Almeda dijo...

Caballero, afila tu espada, y suerte en las cruzadas. Gracias por el aviso, llenías razón. Abrazo.

Juanjo Almeda dijo...

Perdón, "tenías". Como decía y dice un humorista malagueño: "Una mala (o despistada) tarde la tiene cualquiera"

SIL dijo...

Alzar espadas y pensar en el otro dispara una adrenalina maravillosa.

Me fascinó el efecto de dulce eco de los dos primeros versos.

Me apunto a la cuaderna vía - estamos atentos y al pie de los cañones ;) Ud manda !!

Beso grande

SIL

Leonel dijo...

Los monasterios de piedras suelen ser frios, pero entre nectares, sandre, y orificios en los labios, el frio de la piedra se derrite,
Un abrazo.

Jesús Arroyo dijo...

Jose:
El recorrido tiene tela...

Paloma Corrales dijo...

Delicioso descubrimiento de profundidades con un final decisivo.

Buongiorno caro amico ;-)

anabel dijo...

La liberación del perdón ayuda a salir de cualquier tunel y una vez sorbido el néctar derramado lo que procede es envainar la espada.

Un abrazo.

paparruca dijo...

Corrientes subterráneas, erotismo a flor de piel.

ana sáenz dijo...

en el monasterio de piedra el deseo acecha cual ave libertina

un beso

Rafael dijo...

Me gusta mucho ese ritmo tan marcado; ese acento perenne en la cuarta sílaba (incluso en el verso final) con el descanso que da el séptimo verso. No he podido evitar intentar juntar la última palabra con el último verso: "y pienso en ti. (...) Túnel (y pienso en tí, mi dulce túnel). Se aprietan los acentos; es verdad, pero recuerdo un poema tuyo en el que hacías eso mismo en el último verso; lo que resulta adecuado para el tema, aunque solamente sea como metáfora.
Abrazos.

lemaki dijo...

caerá del cielo
más silencioso
quizá torpe
relleno de habladurías

ojalá pueda
al menos
contemplar las robustas confusiones
el mundo en llamas
que guardamos para su resurrección.

Jacqueline Goldberg

Renuncia y generosidad desde el lugar escogido para ese retiro voluntario donde guardamos los recuerdos...

Es precioso.

saludos.

Jose Zúñiga dijo...

Afilada siempre, Juanjo.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Ay, Juanjo, a mí esto del teclado se me da muy mal, mis comentarios están llenos de erratas pero ya ni corrijo, no haría otra cosa, jeje.

Jose Zúñiga dijo...

Es el efecto túnel, Sil, orificios y espadas se enmarañan.
Habrá cuaderna vía, pero esa álusión al cañón me remite a Espronceda y sus octavillas. Así que tendré que escojer.
Bss

Jose Zúñiga dijo...

Este monasterio de piedra a que aludo en el título es un paraje delicioso, Leo, verde, húmedo: no es difícil allí escribir versos cálidos.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

La tiene, Jesús. Como para hacer de mi capa un sayo.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Túnel, Paloma, esa es la clave, un tunel que se cierra en sí mismo.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Envainada quedó, Anabel, aunque no salí del túnel.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Muchas, muchas corrientes, paparruca. Subterráneas y abiertas.
Bs

Jose Zúñiga dijo...

Ave sí, Ana, pero me temo que poco libertina.
Y bss

Jose Zúñiga dijo...

Pues te queda un eneasílabo perfecto, Rafael. Aunque prefiero dejarlo así, cortado como de un tajo. Y con el túnel que no se sabe muy bien adónde lleva.
No recuerdo ese poema, pero si tú lo dices por ahí andará, que tienes memoria de elefante.
Abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Atinado, como siempre, el poema. Y el comentario da en la diana, Lemaki.
Bss

Sarco Lange dijo...

Del tiempo
al tiempo.

Unas gafas
de otros amarillos
enfocan tu verso.

Los hombres
rezarán al viento.

Saludos
Sarco lange.

Jose Zúñiga dijo...

Acojo con gusto estos versos que dan réplica a los míos, Sarco lange, y me doy una vuelta por tu lucifernia. Pinta bien.
Salud