miércoles, 27 de octubre de 2010

(lo que queda). Jesús Arroyo

.

¿Quién empujará la estela
donde la fiera pernocta?
Temo el momento de su mañana
si el rugido y su eco llenan el silencio
en el que ahora se ausenta.

¿Quién será el elegido para tal suplicio?
¿A qué hora despertará de su letargo?

La calma, protagonista en este día,
señala la zona del combate.
Moriremos todos si nada lo remedia.
Ella paseará sobre el espliego.


la fiera pernocta


(lo que queda). Rafael Soler

.
Antes de la calma
perder el primer tren
un empleo algo de vista
el brío que otros lucen sin pudor

perder por más perder
los cuatro puntos cardinales el hábito de hablar
y la muela sana y diminuta que por todas masticaba

perderme así el suspiro que cambiará mi vida


Uno quiere cambiar


Este poema de Rafael Soler está recogido en su libro Maneras de volver, que amablemente me ha dedicado “desde nuestro tiempo a destiempo compartido”.




martes, 26 de octubre de 2010

amor mudo

.
Nunca hablaban de amor, sólo frotaban
sus dedos, uno a uno, austeramente,
casi todos los días,
y luego se dormían abrazados, amantes.

Nunca hablaban de amor,
se les perdió la voz con tanta guerra.

Cuando llegó el machete
les cercenó los dedos y el deseo.
Lo único que tenían.



domingo, 24 de octubre de 2010

craso (R)

.


me empatraña la ponzoña entre los intercostales impertérritos.

odalisca me adolezco en vaivenes virginales de vandálicas ventriscas. desparramo cualquier nombre por vitriólico que sea.

trago sátrapas

de colores inodoros trago sapos de sabor tirando a verde. reverbero cancerbero de rebaños en remesas de papeles.

tiro a dar.

la palúdica penuria del crepúsculo crepita sin corolas en su espita. occipucios  precipitan su orificio insoslayable. nanométrico el manómetro late latas lapidarias.

petrifica en parco gesto pendolario su andorrera camorrista sin pendones ni alipori en los barzones escandidos que apulgara.

Craso erró.

No todo es oro. Si lo tocas es peor.

.

sábado, 23 de octubre de 2010

quien me entienda que me compre (R)

.
me pican las costras por mucho que guste la sarna.
me pican me ensañan me come recome la ristra de cajas ajadas
que me reconcome. me pican me enfrasco me atasco me rasco
me subo a la parra me pongo antiparras.
la tela se ensaña variólica toda con los trampantojos.
se sube a las barbas el sórdido arácnido de espuerta en espuerta.

pica la picaña que aplica el verdugo con saña a destajo.
me pica. la peca me pica si peco me pica si poco no es mucho
no es nada bastante repican las cátaras tanto subterráneas
no hay nada a la vuelta de ninguna esquirla después de una vuelta
viene la otra vuelta y luego la concha del mar terregoso.
me paso de vueltas me paso de tuercas de paso al infierno.
Ya no hay purgatorio. Las pulgas no purgan condena.

Me pica la sarna, me pican los bichos.
No es verdad el dicho: por mucho que guste me sigue picando.
No sé si compensa tanta comezón.




viernes, 22 de octubre de 2010

Poemilla a B.B. Hoy, B.B. en Libertad 8.



Bárbara Butragueño, algunos de cuyos versos puse ayer aquí,  celebra sus cumpleaños recitando. El año pasado, en su anterior cumple, le hice un a modo de poema sobre unas palabras de Batania. Lo repito hoy. Porque hoy, sí, hoy, Bárbara estará con sus poemas en el Libertad 8 a las 20:00h, presentada por Batania y acompañada por sus amigos. Si buena es su poesía, oírla en su voz es una experiencia nueva, distinta. Yo, desde luego, no me lo pienso perder.


A b.b.

Yo a la Bárbara que ríe me la creo sólo a medias.

La he visto en otros locales con su sonrisa acordeona,
apoyándose primero en un codo y luego en otro,
jugar con sus deleitosos dientes de leche;
y la he visto
subir luego a los atriles, tomar el micro dramática-
mente ausente de seriedad
y, de pronto (yo no sé cómo explicarlo),
la he visto inmensa, solemne, sacando desde muy adentro
(no de las cuerdas vocales sino de a saber qué sótanos)
una voz perturbadora, dolorosa,
una voz a medias firme y a medias tambaleante,
despaciosa, atropellada, impropia del cuerpecillo
de ese gorrión con sombrero.

Y la he escuchado poemas de identidades sin vértebra,
versos encofrados hechos de escombros y barricadas,
pájaros ardiendo, pastos de cuerpos vacíos, donde
la mujer que sabe reniega de la que siente,
poemas
donde el otro deseado se transforma en unicornio.

Y la he visto bajar luego del atril ovacionada,
y la he vuelto a ver de nuevo sonriente cual peonza
o sacapuntas,

alegrando y alegrándose, y me he dicho,
me he dicho otra vez: qué miedo, qué miedo me da esta chica,
qué miedo dan los poetas que se van quitando capas
una a una, los que enseñan sus almenas putrefactas,
los que nos detallan todas las fases de su hundimiento.

Qué miedo:
porque a Bárbara, si ríe, me la creo a medias sólo,
sólo a medias, pero en cambio me la creo toda entera
cuando la escucho en sus versos o la tiemblo al recitar.





jueves, 21 de octubre de 2010

lo que queda (Bárbara Butragueño)

.
Cada día despierto un poco más al fondo:
ordeno mis tareas, me desgrano en pequeños cometidos
que apuntalan mi existencia como si, a cada paso,
fuera a derrumbarse

pero hay algo errado en el batir del movimiento,
algo que me impide saborear gloriosa
mi pequeño abismo incontenible:

…………nada alcanza a curar la herida que te nombra
…………nada, y ni siquiera el óxido del tiempo,
…………te devuelve al lugar del que viniste.


* * *

No es que aún te quiera
es que no quererte
me resulta infinitamente,
una y mil veces,
más doloroso.


* * *


La niña de las puertas tiene pesadillas cada noche.
A veces, haciendo carne el pánico que la acecha insistente,
se despierta exhausta, quebrada como un junco, abierta de par en par.

Entonces, arropada por la crisálida humedecida que la vigilia ofrece,
comienza a recordar

y es, sin embargo, en el recuerdo
donde todos sus monstruos, juntos,
la devoran.

* * *

Quisiera arrancar, de una vez por todas,
ese odioso catálogo de pequeñas cosas
que te nombran en silencio, a cada paso.

Quisiera olvidar tu nombre y tu recuerdo,
la manera en que, incauto, te regalabas
a la más temible de las fieras,

borrar las noches que abandonábamos
a la intemperie, ajenas al amor que profesábamos


                      y que sólo exista, al fin, la herida abierta
                      una herida sin nombre ni sangre que la incendie.


* * *
J.


miércoles, 20 de octubre de 2010

corrido de Alfaro

-


Hoy toca dar el cante.

MJ Romero, Alfaro, allá por el mes de junio, colgó de su blog "Cuanto sé de vos" una entrada con el título dicen ellos que dijo, yo solo transcribo como haría Ezra si pudiera.

Mi comentario fue: "que florezcan los capullos, que adornen luego las capillas, que mi flor preferida se llame podredumbre. Que la selva se espese". Y ella me respondió: "Jose Zúñiga, al releer tu comentario... parece la letra de un corrido mexicano, a lo Chavela Vargas..., hasta la oigo cantarlo con su voz". Y dije yo: "Pues por mí que no quede, cojo de aquí, de allá, de los tres ( Bego tanbién participó) y tenemos un esbozo de letra" ... Esta es la historia del

CORRIDO DE ALFARO

Que se adornen las capillas,
que florezcan los capullos,
que a mis flores preferidas
se las llame podredumbre.

Ya no tengo ni techumbre
para echarme un mero trago,
ni una mecha, ni una lumbre,
soy un pobre desgraciado.

Que se apaguen las estrellas,
que se pare el sol en seco,
que se callen los sinsontes.
Me quedé sin horizontes,
tú te fuiste y yo estoy muerto.

Soy un perro que no ladra
enterrado y desterrado,
te alejaste de mi lado
cuando más a gusto estaba.

Ahora vago entre la espesa
selva de mi desventura,
podredumbre pura y dura
es la flor de mi tristeza.

Que se apaguen las estrellas...




lunes, 18 de octubre de 2010

(lo que queda). Jaime Sabines

.



Esta mañana imaginé mi muerte:
despeñado en el coche o de un balazo.
Me tuve lástima. Lloré por mi cadáver un buen rato.
Hablé, luego, de vacas, del gobierno,
de lo cara que cuesta ahora la vida,
y me sentí mejor, un poco bueno.
Iba a decirte que estoy realmente enfermo.
Como sin piel, herido por el aire,
herido por el sol, las palabras, los sueños.
Se me ha trepado en la nuca un cabrón diablo
y no me deja quieto.
Ulcerado, podrido, hay que vivir
a rastras, a gatas, apenas, como puedo.



domingo, 17 de octubre de 2010

tahúr

.
la suprema eminencia del pezón
hirsuto rebelado mordido rabialzado
coma puro hielo que ansía la caricia
del picahielo punto no se trata de un juego
húmedo sino helado coma
cómo partir la cumbre
en cuatro por dos ocho cubiletes
con seis caras es lo que se pretende
ganar coma sacar el siete doble
paréntesis no existe imbécil cierra paréntesis coma

[la tierra entera derramaba sus líquidos
y brotaban, terribles, los humores
desde sus hendiduras más ocultas]


repito corchete no existe imbécil cierra corchete
pues el 00 dos puntos romper la banca
coma no saber si tener o no tener alguna cosa
para dar a cambio una madre coma
por ejemplo
a punto de ser padre o una abuela
punto y coma sin temor
a equivocarse eso es jugar con fuego,
apuesta, ¡el trees..!, trescientos
a uno, ganarás, no tengas miedo,
aunque sepas que todos los que ganan,
devorados por insólito vicio depredador,
mueren ahítos de sangre en
los más claros montes del Olimpo.

[En súbito galope los quejidos del mar
invaden el planeta].




viernes, 15 de octubre de 2010

sobre el miedo y sus fragmentos

.
Estos últimos días
la furia se ha metido en mis almohadas
y ha velado mis noches.
Ha dormido a mi lado, no furtiva
compañera de lecho
sino dulce dolor, de los que gritan.

No seré yo quien diga que me haya incomodado:
agradecí el calor, niño de fríos
en busca de nodriza.
De noche hemos gozado, la furia y yo, del miedo
poco antes de dormirnos. Sin pijama
se goza mucho más,
así que nos quitamos los ropajes.
Transparentes los dos,
desnudamos el alma de alguien que era tan yo
que el alma se encogía.

¿Que de qué hemos hablado en estas noches?
Del tiempo no: ella me preguntaba
por mi sombrero y yo
por sus recónditos arcanos.
Luego fue la cuchilla cortando vena a vena,
me brotaba el dolor a borbotones
y estaba tan vacío…
Vacío de tristezas, de alegrías,
de olvidos, de presencias, de ti también, tampoco.
Me hice fragmento.
                              Anoche
se retiró la furia a sus cuarteles
y yo fui emborronando trazo a trazo,
aliviado del miedo,
esta página en blanco de mi vida.

Os lo quise contar.
Estas cosas se cuentan y se olvidan
como si fuera un sueño.






jueves, 14 de octubre de 2010

fragmentos / 10

.
Enciendo un cigarrillo. Esto no es un poema, ni tan siquiera llegará a escucharse si pierdes la mirada en mis rincones negros. No cabe decir más. Mi verbo fragmentado no quiere llevar luto ni soporta más vida sobre el filo. He contado mi muerte, mi andadura hacia el reino que habita lo insondable. Y tres veces canté, y tres antes del alba, y tres más antes de apretar la soga. La séptima palabra dicha está. Esto no es un poema. Pero a ver quién me quita el gusto de escribirlo, te quiero te aborrezco me sulfuras me altero cuando escribo pensando que no fumas y enciendo un cigarrillo.



miércoles, 13 de octubre de 2010

fragmentos / 9


.
No son estos los tiempos del amor furibundo. Hurgo en los entresijos de la noche y te encuentro en el pálpito de un ojo. Aquí estás tú, tu nombre, tu perfume, tu aliento me alimentan. Te quiero de una forma callada, insoportable, tanto que no sé lo que dices cuando hablas ni huelo tus olores. Ni te miro. Es que este amor contigo es tan misterio que a veces pienso que debo suicidarme para verte de cerca. Y que pienses que llueve cuando, fantasma, llore sin causarte disgusto.



martes, 12 de octubre de 2010

fragmentos / 8

.
Que esto es un largo curso, un largo río, que esto es un doctorado en penitencias: esto es el seminario. Teologías, castidades poblando todo un mundo de pesadillas tuyas, nuestras. Pero recemos juntos: reconforta y excita las pasiones, la pasión revelada, nuestros cilicios, nuestro deseo, amor, nuestros azotes. Luego vendrán las luces del vacío a cerrarnos los ojos.