miércoles, 30 de septiembre de 2009

cuestión de acentos

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Tu estar, cuando tú estás
en el cuarto de estar,
es un mero tostar:
tuestas tostadas
para la hora del
té, y luego te
las comes.
Yo nada
hago
que
no

sea esperar;
espero a que te tuestes
y, tostada,
tú estés de vuelta a mí.
Cuestión de acentos.
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6 comentarios:

Angel dijo...

te lo dije el otro día maestro y lo vuelvo a repetir, un as al volante de las palabras. muy bueno esta cuestión de acentos.

voltios.

★_★. pacokafka dijo...

Ahh!!, jugar con las palabras, esa es nuestra sagrada misión.
Ante un poeta que juega y ríe como un niño, yo me postro de rodillas.

saludos desde la taberna del crápula

escalera de caracol dijo...

aquí huele a acento tostado

un beso

Jose Zúñiga dijo...

Lo bueno es ir experimentando, amigo. Así voy aprendiendo poco a poco.
Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Hombre, Paco, tampoco es cuestión de postrarse. Lo dejamos en jugar y reir, a veces viene bien. Sobre todo reírse de uno mismo.
Abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Se quemaron las tostadas, Ana.