miércoles, 30 de junio de 2010

no hay salida

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Aquella casa tenía siete puertas.
Todas eran de entrada.
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martes, 29 de junio de 2010

rutinas

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Sale de madrugada como furtivo. A oscuras. No sabe a ciencia cierta adónde va, pero lo tiene claro. Algo hay que hacer. No enciende la luz. Corre el pestillo a tientas. Baja las escaleras de puntillas. Como furtivo en caza.

Mira, papa, no tienes razón, le había dicho mientras se calentaba la leche en el micro. La tengo. No, no la tienes, nunca la has tenido. Calla de una puta vez, soplagaitas de mierda, yo siempre tengo razón. Y qué. Qué importa tener o no tener razón, había pensado. Lo que importa es que no tengo un puto duro y a ver qué hago con este gilipollas.

No era fácil la convivencia. No era fácil nada. Salir de casa ya le costaba un huevo, afeitarse, buscar el coche, hacer la ruta, recoger al colega, tomarse uno vinos, comer, hacer la ruta, rendir cuentas, recoger al colega, tomar unas copas, preparar cualquier mierda para el chaval, sacar la basura, aguantar la peli del chaval, morirse de sueño, no dormirse de golpe, despertarse con mal sabor de boca, oír otra vez eso de que no tiene razón, afeitarse, buscar el coche, hacer la ruta. Joder, y peor cuando tenía que ir al inem, esos gilipollas, a ver, ni que lo haga por gusto.

Va directo al taller. Recoge el coche. Conduce a ciegas, se salta los semáforos, frena en seco, ya qué le importa el ruido. Sube aprisa. Ahora sí va de caza con todas las de la ley. Dispara. Vuelve a disparar. Es mía, por lo menos lo fue, dice a voz en grito antes de volarse la tapa de los sesos.

Suena el teléfono. El chaval lo levanta con desgana. Joder,  papa, qué pesao.

lunes, 28 de junio de 2010

acontecimiento

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Desde hace año y medio, este es el primer día sin entrada en el blog. Encontré la salida.
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domingo, 27 de junio de 2010

catorce versos dicen que es soneto

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Un soneto me manda hacer Violante...
Lope de Vega

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En una tarde de verano escribo
la historia de mi amor en un soneto,
aunque sólo en pensarlo va un cuarteto
y ya tengo el siguiente en el estribo.

Si el recuerdo es presente en el que vivo,
mi presente no cabe en un soneto,
pues un solo poema es algo escueto
para albergar en sí lo que concibo.

Verso por año, ya el empeño cobra
perfiles imposibles, aunque espero
hallar buen colofón a esta zozobra…

… Aunque no sé por qué soy tan versero
si con un solo verso basta y sobra:
menos de un verso en fin: decir te quiero.

sábado, 26 de junio de 2010

aquella tarde, viento

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aquella tarde

Aquella tarde tu garganta
dio en florecer espinas,
mas él nada sabía.
Dijo: será el ácido invierno.
Dijo: el cuchillo está presto.
Pero un rumor burlón de madreselvas
interrumpió el horario.

Recordarás aquella tarde
tan sólo con mirar las manos,
las manos que rozaron tu piel
aquella tarde.


viento

Todo salió de mí. Para salvarte
deshilaché mis venas. Desde entonces
liviano soy: la levedad del muerto
bajo tierra, mas tuyo.

viernes, 25 de junio de 2010

campeones

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Contigo y conmigo
tú y yo somos cuatro.

Tres son multitud
salvo que haya empate.
Me queda el consuelo 
del gol average.

¿Sabes qué te digo?
Nada.
No te digo nada
que debas saber.

jueves, 24 de junio de 2010

nit

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Tankas dedicados a Soco.
Sin los suyos no hubieran sido escritos.


Noche de fuego
en tu cuerpo y el mío
de pronto jóvenes.
Crepitan las hogueras.
Crecen altas las llamas.

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La espuma baila
sobre el acantilado
de mi tristeza.
En la roca más dura.
En la más blanca noche.

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Surca mi cuerpo
tus aguas plateadas
bajo la luna.
Duerme tranquila, sueña
esta nit de San Joan.

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Escribe versos
con alas de ternura
para que vuelen.
Son cirros, son cometas.
olas rotas en tango.

miércoles, 23 de junio de 2010

parábola

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Joven rebelde pasa junto a samaritana
Punto
Lava sangre y disfraza con plumas de avefría
milenios de ternura que se torna amarilla
bajo la sombra gris de la mañana en punto
Stop

Samaritana abraza su mañana perdida
Parte y punto
En la visión fugaz del joven harapiento
sospecha que de lágrimas está formado el mar
y se imagina campo sembrado de rosales
más aterciopelados que el sol que más enfría.
Lago salado.

Joven rebelde acepta la prueba del desierto:
“Toma, samaritana, en tus manos doncellas
la luz de mi mirada, la sorpresa que guardo
para comer mañana, el recuerdo que tengo para sentirme ayer”
Rojo mar. Mares muertos.
Samaritana esconde sus manos saturadas
atesorando el trigo en sacos de agujeros
Punto

Es negro su ropaje y pálida su tez.
“Tengo sed”: joven rebelde esquiva
el sol que araña sus desnudas carnes.
“Sacia tu sed”: samaritana inventa el espejismo
de una fuente continua en sus pupilas.
El viejo balancea sus labios oxidados, suspendido
en la cuerda de nudos de una estrella
que no quiere esconderse.
No peina el viejo canas porque el sombrero aprieta.
El viejo es un rebelde y punto
suspensivo. Plural.

Algo ha pasado: la mañana se esconde en una acequia.
Un escondrijo poco meditado porque casi se ahoga,
a pesar de estar llena la mañana de lunas, y de lanas y lonas.
Junto a samaritana pasó joven rebelde
y desnudo quedó, y ella dejó el recodo del camino
a merced de otros vientos.
Joven rebelde viejo, samaritana negra luminosa,
limosna compartida como el pan que se roba,
era negro el ropaje y era blanca la tez,
y la piel más oscura y más claro el ropaje
y alborozado el cielo de los ojos, y peregrino el día.

Y la parábola dio la vuelta al sol.



martes, 22 de junio de 2010

(lo que queda). Ana Pérez Cañamares



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El hombre avanza por el pasillo
se sienta entre la ventanilla y yo
mira un momento hacia fuera
y luego baja la persiana.

Es de esa gente que se conoce
las nubes de memoria.
 
 
(En el avión)

lunes, 21 de junio de 2010

(lo que queda). Marisa Peña

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Quiero llorar mi pena y te lo digo
Lorca





Hoy lloro por la leche derramada,
por todo lo perdido,
aunque de nada sirva.
Los amigos queridos,
los principios del todo irrenunciables,
las paredes vacías
donde un día habitaron
mis siempre "imprescindibles"
( Silvio, el Che, Chaplin, Aute,
Machado, Lorca, Hernández...),
las canciones, las fotos,
los libros, los cuadernos,
las cartas, las palabras.
Un poema de Neruda
y un espejo de sombras
donde llorar el mundo.
Y lloro porque sí,
porque quiero llorar esta pena de nube
pasajera tal vez, inevitable...
Y si no me contengo
es porque no deseo contenerme:
quiero inundar el hueco que han dejado
aquellos que no están,
aquellos que dejaron
de pronunciar mi nombre,
los que dejé marchar
y los que decidieron no quedarse,
sin razones, sin quejas, sin preguntas...
No me importa dejar mi corazón
en alta mar,
rebosar de dolor
sin pudor ni vergüenza.
He aquí mi osadía:
la única que puedo permitirme
en estos tiempos que ahora nos acosan.

domingo, 20 de junio de 2010

(lo que queda). Leonardo Torres



Un día sabes que has llegado
porque conocías el nombre de las cosas
y la sombra inerte de tus padres
se confunde, en adelante, con la tuya.
¿Cuáles fueron tus hazañas, tus conquistas?
Nada sabes de ti
pero aun cuando los muebles han perdido
su color se horman en un instante a tus fatigas
y en cada punto cardinal hay algo como un viso de ti mismo,
la reliquia que fuiste tanto tiempo mientras fuiste ausencia,
atento a tu mirada.
No tienes por qué llamar a nadie, dar voces,
sólo es sentarte en la cocina y escuchar el canto
cotidiano de las ollas sobre el fuego,
la leche derramándose,
sentir el olor del maíz crepitando en la parrilla como si quisiera
pronunciar un nombre que algún día supo decir y ahora,
con la paciencia del calor, repite sus sílabas de repente familiares.
Y quisieras contar cómo es el mundo allá donde logran disiparse los caminos,
las orillas de esos ríos por donde subía antaño nuestro oro,
los palacios,
o jactarte de los labios que dejaron en los tuyos el sabor salino de las piedras viejas…
pero tu memoria ya lacró los cromos y las vistas,

no queda sino el rostro de otros hombres entre los cuales te perdiste,
viandantes sin penates y sin lengua,
y cómo contar el llanto si no es llorando, porque es de veras lo que quieres, llorarlo todo
de una vez,

vaciarte del viajero

para dejar que ocupe su lugar, por fin,

el hombre que había en ti cuando eras niño.
Poco importa entonces que hayan cambiado tu ciudad, que sea otra,

que en los patios rotos de las casas nacieran edificios de oficinas

Poco importa que se halle a miles de distancias.

Lo que no sabías al partir el regreso te lo enseña
cuando dejas que los otros, también sobrevivientes,

también desconocidos,

a pesar de mares y Mistrales, mientras van quitándote los antifaces, deshaciéndote nudos, desnudándote,

abriéndote las puertas de sus ojos

para que veas en ellos, porque sólo en ellos se refleja, la llegada a ti mismo que esperabas.

sábado, 19 de junio de 2010

(lo que queda). Batania

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http://batania.blogspot.com/
Victor Hugo era un loco que se creía Victor Hugo
JEAN COCTEAU



Cada vez que mi verso
se pone en los tacos de salida
siento una muchedumbre
de voces en la cabeza, siento a mis
bisabuelos y abuelos
muertos y analfabetos
mirando por encima de los hombros,
siento a mi padre, que aprendió a golpes
la lengua castellana, siento a más
de cien generaciones campesinas
que me examinan,
que me observan
con la mirada dura de tanta hambre,
de tantos siglos mudos
que debieron pasar para que alguno
de sus hijos tomara la palabra,
la palabra desnuda,
la palabra increíble, la palabra.

Por eso pido excusas
a todos los poetas,
pero no quiero escribir
como se hace ahora,
como si la palabra no sirviera.

No quiero escribir entre líneas
sino escribir las líneas solamente.

No quiero perseguir a la belleza
sino hallar palabras
que se dejen poner detonador.

.No quiero sugerir
sino morder con rabia,
con la rabia insaciada del que sufre
lo tarde que llegó su primera vez.

Decir por qué murió la libertad.
Por qué nos cancelaron la justicia.
Escribir
como si el poema
fuera aún importante,
y portarme yo mismo como un loco
que se cree Batania.


(Un loco que se cree Batania)





viernes, 18 de junio de 2010

Glup!

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Me tomo un descanso.


Necesito apartarme unos días para ver si avanzo en mi próximo poemario. Lejos del mundanal ruido.


Mientras tanro, iré dejando por aquí algunos de esos poemas que me van gustando y que agrupo bajo la etiqueta de "lo que queda"


Glup! Carpe diem.

jueves, 17 de junio de 2010

callada venganza

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Los banqueros que me arruinaron se han arruinado.

Mis novias se han quedado viudas o solteras.

Mi editor de textos ya no me corrige fallas de ortografía.

Mi editorial no edita más que papel higiénico.

Mis sombras son chinescas.

Mis manteles bordados se quedaron a un paso de las mesas.

Mis ricos son mis pobres.

Todos mis muertos han resucitado de golpe.

Día a día, casi paso a paso, me paso, me río, me acaso,
me estrío, me rompo, me compro, me vendo, me entiendo,

me voy desvistiendo, me cargo las noches y las madrugadas, las unas romanas, las otras tudescas, zuñi zuñiguesco, zascandil cincado, tan zarrapastroso que no hay dios que aguante tantos sinsabores

sudores
quereres
furores. Y soy

feliz al extremo con tanto alboroto.
Mientras tanto trago dos o tres morcillas.