martes, 12 de octubre de 2010

fragmentos / 8

.
Que esto es un largo curso, un largo río, que esto es un doctorado en penitencias: esto es el seminario. Teologías, castidades poblando todo un mundo de pesadillas tuyas, nuestras. Pero recemos juntos: reconforta y excita las pasiones, la pasión revelada, nuestros cilicios, nuestro deseo, amor, nuestros azotes. Luego vendrán las luces del vacío a cerrarnos los ojos.



lunes, 11 de octubre de 2010

fragmentos / 7

.
Ella vino. Antes nada. Gargarismos y amígdalas en plena selva, en la morada extrema de los reptiles parapléjicos. Sumamente alarmado escalé los ocho puntos cardinales, trepé por las llanuras hacia el limo, arranqué rocas con mis uñas, encontré formas suyas en cursos intensivos de espeleología. Ella vino, me vio. Fue todo, donde antes era nada.


domingo, 10 de octubre de 2010

fragmentos / 6

.
Fauces. En el estanque ausente de la dueña, estampas. Estampas. Ruiseñores en el estanque solos están como señora. Bancos escurridizos. Sauces. Paloma y bancos. Dormidos. El otoño. Una estampa. Una estampa. El otoño. Fauces. Fauces. Fauces.



sábado, 9 de octubre de 2010

fragmentos / 5

.
Cuando llega la noche tú te escondes y yo me escondo en las mañanas. Queda la tarde, pero estamos lejos, escondidos siempre. De pronto te apareces en la pared del cuarto de servicio y yo no sé qué hacer, tanto te quiero.


viernes, 8 de octubre de 2010

fragmentos / 4

.
Ha amanecido y miro hacia otro lado por no ver que la cama está vacía, que se enredan las sogas en mi mano derecha, que crece una salvaje mirada entre las sábanas, que nos vamos, amor, uno del otro... Llamas al ascensor, subes al coche. Comeremos verduras desnatadas y aquí ya empieza a atardecer y miro hacia otro lado por no ver que la cama está vacía que se enredan las sogas en mi mano derecha que crece una mirada salvaje entre las sábanas y ya se hace de noche, y ya es muy tarde.



jueves, 7 de octubre de 2010

fragmentos / 3

.
Es que escribo pensando en que morimos. O en que vivimos, tanto da. Así estas letras van hacia la muerte, hacia el dolor y la agonía. Así, al verte, pienso en las mariposas clavadas en el marco de cualquier ornitólogo, y no es justo. Voy a apuntarme a un curso de aprender a escribir, para decirte lo mucho que te quiero en versos blancos y nunca más pensar que nos morimos.



(Sorry, repito la entrada que parece que no se ha actualizado. Gracias por el aviso)


fragmentos / 3

.
Es que escribo pensando en que morimos. O en que vivimos, tanto da. Así estas letras van hacia la muerte, hacia el dolor y la agonía. Así, al verte, pienso en las mariposas clavadas en el marco de cualquier ornitólogo, y no es justo. Voy a apuntarme a un curso de aprender a escribir, para decirte lo mucho que te quiero en versos blancos y nunca más pensar que nos morimos.



martes, 5 de octubre de 2010

fragmentos / 2

.
En tu espadaña anidan claveles amarillos mezclados con capullos abortados en las tardes aciagas de Anatolia. Si buscas la palabra encontrarás un grito y, si el silencio, boca asombrada abierta. Yo estoy en tu regazo, laminado en tu vientre, enfangado en la sangre de tus venas, muerto, tan muerto como tú, coronas de claveles amarillos y rosas de Anatolia nos sepultan, la gente...

... Tus hijos no te olvidan.

fragmentos

.
Tu orilla me recuerda el mar, la espuma tan lejana de las olas. Me sumerjo en el hueco de tus muslos y espero la marea. Una colonoscopia me devuelve a la vida como tremendo boca a boca. Es pura biología. No sé qué hacer, me han puesto un orinal entre las manos y añoro tus caricias.

domingo, 3 de octubre de 2010

pájaro en cuaderna via

.
Era un simple clérigo, pobre de clerecía,
dicié cutiano missa de la sancta María;
non sabié decir otra, diciéla cada día,
más la sabié por uso qe por sabiduría.
Gonzalo de Berceo




Mientras cantabas cerca no dije yo ni pío,
tú el pajarillo eras que me alegraba el río.
Alzaste luego el vuelo, quedó un campo baldío
donde crecen galpones de tristezas en frío.

Mi corazón, helado, quedoseme vacío.
El caudaloso cauce es un cauce de hastío
desnudo de tu risa, de tu luz, de tu brío.
Miro tu rama seca. Lloro. A veces sonrío.

José Luis Zúñiga

---

La incertidumbre quiere ser la reina suprema,
horada mis sentidos, apolilla y blasfema.
Me derrumba la angustia, la noche cae extrema;
ya no sé de mí nada. Me estrangula el sistema.

Escribo poesía y no hallo ningún tema.
Sollozo. Busco un verso: una enseña, un emblema,
da igual si amor, si tú, si playas de Ipanema,
se trata solamente de escribir un poema.

Paloma Corrales

---

Al borde del camino ingenuas amapolas.
Al borde del bostezo,sonánbulas farolas.
A lo lejos, sumiso, el llegar de las olas
y nosotros, tú y yo, bebiéndonos a solas.

María Socorro Luis

---

... Y voló el pajarillo , cantaba pio pio,
válgame Dios qué trino, que desafino el mio.
¡Que cantar y volar me corta tanto el brío...!
¿Que será del poeta? ¿Ajose rosa en frio?

Luisa Navarrete

---

Pluma en alto tendrán quienes a reto vencen
en poético duelo, y es que locos parecen
los amantes virtuales que de amores padecen.
Homéricas batallas, los versos agradecen.

Deseos inmortales en dolores florecen,
ilusos inconscientes al presente obedecen,
mas de bellas palabras el vacio enverdecen,
los eternos vampiros el amor enmudecen.

Amadeus

---

Olas oscuras baten en la arena mojada,
las nubes mueven sombras de una luna menguada,
exudan escondidas fuentes agua salada,
mientras con furia clavo mi deseo en la amada.

Se ha manchado la ropa nueva, recién planchada.
Esta es la sexta noche y está casi agotada.
Una semana más, igual que la pasada.
De nuevo la mentira pudo ser renovada.

Rafael Arenas

---

No recuerdo haber visto esfumar igual tesoro
ni entre sueños, insisto, tal gigante de oro,
como veo esta tarde con distante decoro
tu reflejo eclipsarse; y anhelante, te imploro

que emulando a esa lava que el verano eterniza
o imitando la esclava luz del faro que irisa,
permanezcas hundido ya en mi espalda, sin prisa,
dibujando tu abrigo en mi falda con tiza.


Y si no ocurriera así… retendré del parnaso
el dorado de tu añil que de fe llene el vaso,
rescatando feliz los destellos de tu paso
acuñando en un tris tus resellos en mi ocaso.

Sil

---

Entre versos rimados, alejandrinos, llego
intentando escribir, para jugar tu juego
aprendiendo a hacer versos, en cuadernas, y luego
si no encuentro la forma, que alimenten mi fuego.

Leo

---

Siéntome no un tonto no saber cuaderna vía
non sabiendo castellano de donde salía.
Mas a la ignorancia gracias, creo, le daría...
Es gracias a ella  lo que aprendo cada día.

Juanjo Almeda

---

En tu regazo al fin tras la opípara cena
que el generoso vino regó con gracia plena.
Mi vientre enfrebecido colmado de azucenas
eran la ofrenda al tuyo, poderoso mecenas.

Toda la noche nuestra, eterna, inmensa, obscena
hacía en nuestra cama nidal, cuna , patena,
canchal de luz de besos profundos como el Sena.

Bletisa

---

Los adoquines mustios, pies planos sin cabeza,
amarga en los labios la última cerveza,
andamios grises, gruas y un cielo de pereza,
¿cómo lucha el poeta contra tanta belleza?

Mayte Sánchez Sempere

---

REGALI.LEO (Eppur si muove)

Había,sí,un modo,una idea:la armonía
del cosmos y sus leyes,la ilusa alotropía
de la órbita y el vuelo, que la astronomía
dictara mi caída, diese al sol mi herejía.

Ranston

---
Mester traigo fermoso non es de juglaría
mester es sin pecado, ca es de clerecía,
fablar curso rimado por la cuaderna vía
a sílabas cunctadas, ca es grant maestría.
---
Alexandre, que era rëy de grant poder,
que en mares nin tierra non podíe caber,
en una foya hovo en cabo a caer
que non pudo de término doze piedes tener.

Cantar de Alexandre

---

Cuaderna Vía: son estrofas de cuatro versos alejandrinos aconsonantados (AAAA), utilizado principalmente por los poetas cultos del Mester de Clerecía en los siglos XIII y XIV. También se puede llamar tetrástrofo monorrimo, toma ya.


sábado, 2 de octubre de 2010

salón Chamartín

.
Muchas veces me han preguntado por el Salón Chamartín. Qué es eso. Yo nunca sé cómo responder. Esta crónica me viene al pelo, porque a mi entender lo cuenta todo muy requetebién. Está escrita por alguien que nos conoce bien, que ha vivido diversas cuchipandas en el tal Saló (perdón, salón), que sin duda escribe desde el cariño y que, cosas de la vida, es y será el padre de mis nietos. Lo he sacado de su blog (http://diezsentidos.blogspot.com/ ). Esta es la historia...

El otro día me enteré de que mi añorado Salón Chamartín está cerrado por reformas. Es una mala noticia, pero a la vez estupenda, porque me han dicho que en septiembre, a más tardar, abrirá de nuevo sus puertas a sus viejos conocidos y otros nuevos transeúntes. Mi noviazgo con este peculiar lugar, situado en el distrito que lleva su nombre, comenzó hace unos trece años, unos meses después de llegar a la capital. No es un sitio cualquiera. Para empezar, el acceso es restringido, algo lógico si tenemos en cuenta que sus dueños, un matrimonio de sesenta y pocos años de edad, pero con la mitad de años en espíritu y jovialidad, viven y reinan entre sus paredes.

Es difícil definir qué es el Salón Chamartín. No es un local de copas, pero se toman unos cubatas y unos gintonics estupendos. No es una casa de comidas, pero en pocos sitios en las alturas de la capital (está en una planta 11º con increíbles vistas) comerás tan bien, pues la jefa de la casa igual te hace un cocido montañés, un salmorejo cordobés, un marmitaco, o una exquisita lasaña. Tampoco es un pub relajado para escuchar música, pero siempre se descubre a un nuevo autor, una melodía distinta, una canción francesa olvidada, las rancheras de siempre. El jefe de la casa es un DJ de primera. No es un local de conciertos, pero aquí se han vivido míticos recitales que aún se recuerdan de vez en cuando en algunos rincones de Madrid.

También se llegaron a representar algunas obras de teatro, creo recordar que sobre todo el Juan Tenorio, y hasta sirvió de plató para un corto de cine hace no muchos años. Dispone también de una biblioteca de vértigo, con títulos de todo y para todos. Famosas son sus lecturas poéticas, muchas veces aderezadas con música en directo. Aquí nació una joven editorial de poesía y cuentos, que aún pervive. Y creo que hasta ha servido de estudio de grabación. Me consta, además, que algunas semanas al año se hacen reuniones para ver óperas en minicine. En fin, una gozada. Por no decir que asomarse a la enorme balconada y ver el cielo de Madrid desde allá arriba con una copa en la mano no tiene precio.

El Salón Chamartín es historia viva de Madrid. Por sus sillones, de charla, en sus comidas, puros, representaciones, fiestas, etcétera han pasado en sus casi treinta años de vida todo tipo de personas con diversas ocupaciones: abogados, cantautores, políticos, jueces, empresarios, funcionarios, periodistas, ingenieros, escritores, amas de casa, vividores… muchos han sido los que no han querido perderse entrar y disfrutar de unos de los lugares más enigmáticos e indispensables de Madrid. No está en las guías, nadie habla de él en público, salvo en escasas ocasiones y como en este caso, sin dar muchos datos más que su nombre de guerra, que no aparece en casi ningún sitio, ni siquiera en el edificio en donde está.

Ahora está en obras, cerrado por reformas, pero me consta que ya está casi alicatado para abrir de nuevo sus puertas. Si usted tiene la suerte de ser invitado y alguien le lleva a este lugar tan especial, no lo dude, disfrútelo. Quizás allí nos encontremos, y quizás allí le cuenten algunas de las anécdotas e historias que yo, por respeto, no puedo contar en este blog.

Carlos García-León
Diez sentidos

viernes, 1 de octubre de 2010

(lo que queda). Vanesa Pérez Sauquillo

.
demasiado temprano para la caída de la rabia.
La bailaora sale del café
y yo vuelvo
al solar
a donde pertenezco -arena,
sueño
una ardilla enterrada-.
Qué temprano se olvida
lo que nadie ha inventado.
Que el fantasma
para el fantasma sea.


XXIII
(Invención de gato, Calambur, Madrid, 2006)


(lo que queda) Batania

Me paso las noches comiendo manzanas,
pequeñas y sabrosas, variedad royal gala,
y le voy preguntando a cada una
cómo volaré ahora,
cuándo será mi tiempo,
en qué reloj Iratxe sin Iratxe.

¿Nuestra relación? Ya lo he dicho: no
había relación, vivíamos en el aire,
con tabiques de pladur y techos de bálago,
reproches y trenes cruzando dormitorios,
paellas quemándose y petunias caducadas.

No pudimos domar nuestro amor,
no supimos llevarlo hacia nada.

Sucedió que yo era el poema del andamio:
me pasé diecisiete años cayendo.
Si tardé tanto en llegar hasta el suelo
fue porque me tiró de lo más alto,
pues me había alzado a cotas que ignoraba.

Y no, niego el rumor, no soy un caballo:
creo que me confunden con mi padre,
él sí sabía correr contra el viento.
Y sí, es cierto: ella nunca será
de las que aman a un solo hombre
o se conforman con un solo amor,
ella desprecia a mujeres tan pobres.

Yo la veía más alta que Lilia Brik.
Más alta que Elsa Triolet.
Más alta que Leonor o Matilde Urrutia.
Más alta que Cintia o que Laura, que Gala o Beatriz.
¿Sabéis una cosa? Nunca llegaré a poeta,
pero reniego de los quijotes que inventan amadas,
reniego de los poetas que se adornan con musas,
reniego de ellos,
yo sólo escribo en directo
de la mujer que sufro en directo,
Iratxe nunca será literatura.

Me paso las noches comiendo manzanas,
pequeñas y sabrosas, variedad royal gala,
a cada poco una pregunta, etc.
Qué haré. Cómo escaparé de esta.
Cómo caerá la lluvia sin Iratxe.
Cómo abriré la puerta sin Iratxe.
Cómo vendrá octubre sin Iratxe.
Cómo será Iratxe sin Iratxe.


(me paso las noches comiendo manzanas)

Voltios, Ulises. Mañana en Entrelineas





Porque para qué, para qué voy a decir nada sobre esta presentación si ya está dicho. Dicho en el poema que trascribo. Dicho en el último párrafo del magnífico prólogo de Ana P. Cañamares, que también copio. Lo que no está dicho es la poesía de Ángel, y esa hay que vivirla.


tres

no puedo vivir así
ángel
y lo sabíamos
ella y yo

pero como
hago entenderle
que el puto asfalto
es sordo
ante las súplicas

No sé a vosotros, pero a mí me tranquiliza saber que hay tipos como Ángel, y si hubiéramos compartido infancia y juventud me hubiera gustado compartir bando. Qué coño, aún somos jóvenes, todavía hay ganas de juegos y peleas, y sí, estamos en el mismo bando. Sea para llegar a Ítaca o hasta el bar de la esquina, que quizá son lo mismo.” (prólogo)

Y qué voy a decir después de esto. Nada. Bueno, sí: que el volti es como Ulises en una poesía. Que hay que ver esas presentaciones. Que hay que leer el libro. Y que, humildemente, yo lo recomiendo.