viernes, 4 de diciembre de 2009

amistades peligrosas

Estaba en el trance de escribir los versos del día cuando, a mitad de camino, caigo en la cuenta de que lo que estaba escribiendo ya estaba escrito, más o menos parecido. Así que rompo los versos y me repito esta entrada, porque es lo que hoy quería escribir. Lo escribí en marzo con el título de "sobran los fotones".

Ciertas noches no sirven los fotones
ni como tema de conversación.
Ciertas noches (sin ir más lejos, hoy)
sólo sirven las buenas compañías,
la simple voz que cuenta cómo le va la vida
y te pregunta o no, pero te escucha;
sirven las caminatas por callejuelas húmedas,
la esquina que ilumina una farola rota,
el cigarrillo de las confidencias,
los burdeles vacíos de un sábado en la noche.
Ciertas noches no sirven los fotones,
con un hasta mañana va de sobra.

Ciertas noches dan pena. Pero la noche avanza
y te sientes a gusto entre nuevos abrazos,
entre gente que vive, que respira contigo
sin tú saberlo apenas. Y entonces te das cuenta
de la futilidad de los fotones.

Puedo hablar de fotones con cierta autoridad,
pero prefiero hablar del pan con queso
que es mucho más amable. Quede claro
que me gusta la gente propensa a la ternura,
sencilla, transparente: nunca doble.

Normalmente, en este juego de vivir la vida,
me juego el corazón a todo o nada
y pierdo siempre, menos cuando gano.
Hoy me tocó ganar. Otros perdieron.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Recordatorio: tiempo a destiempo

El tiempo se vierte, indiferente a nosotros; nos defendemos de él invirtiéndolo, revirtiéndolo, divirtiéndolo, subvirtiéndolo, convirtiéndolo. Escribir es combatir el tiempo a destiempo: a la intemperie cuando llueve, en un sótano cuando brilla el sol. Escribir es un contratiempo.

Hoy es el día. Y qué mejor que anunciarlo jubilosamente con esta introducción de Carlos Fuentes (que vertebra todo el poemario) y el precioso cartel diseñado y realizado para la ocasión por Francisco Cano sobre una fotografía de José Naveiras.

Por una vez, seremos puntuales (los minutos justos de cortesía). Y no nos alargaremos en exceso.

Os espero. Os abrazo. Y os dejo con el poema que cierra el libro, y que deja abiertas todas las puertas que nunca quise cerrar: Jardín de infancia.
 
Que llueva que llueva,
la Virgen de la Cueva…

Corre un niño
descalzo por la hierba,
sube al columpio, lleva
toda luz el mundo en su mirada
limpia, confiada.
Un perro mueve el rabo
alegremente,
dos abuelas
tejen y tejen sin parar.

Miro hacia atrás:
el columpio me lleva
hacia la luz perdida
de mi jardín de infancia.

Que sí, que no,
que caiga un chaparrón.

Pues eso. Hay tiempo para todo. Comparto el mío. Pido prestado el vuestro.



.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

teoría impertinente de la lectura


No acostumbro a poner aquí más que mis poemables. Hago hoy excepción con este artículo de Luis García Montero. Me parece que vale la pena.

(…)

A veces siento que el ser humano no se caracteriza por su capacidad de pensar, sino por su capacidad de dividirse, de hacerse presente o de borrarse según las necesidades de su deseo y su conciencia. Por eso me parece decisiva la operación de leer como metáfora de una reivindicación decente de la modernidad. Copio unas palabras de Edward W. Said, de su libro Humanismo y crítica democrática (Debate, 2008): "La realidad de la lectura es, ante todo, un acto de emancipación e ilustración humana, quizá modesto, pero que transforma y realza nuestro conocimiento en aras de algo diferente del reduccionismo, el cinismo o el estéril mantenerse al margen".

Las formas del dogmatismo actual, más allá de las ideologías totalitarias, tienen mucho que ver con la reducción de los matices del mundo a breves titulares que sirven para imponer opiniones y simplificar la realidad, haciendo imposible un verdadero uso de la conciencia individual. Los dogmas de hoy dependen con frecuencia de las nuevas velocidades de la información. La invitación al cinismo, el deseo de relativizarlo todo, suele ser el camino de las inteligencias que juegan a destruir las ilusiones colectivas.

Como hacía el poeta Campoamor contra el liberalismo romántico, los cínicos, más que defender sus ideas reaccionarias, se limitan a ridiculizar las apuestas optimistas. Confieso que el cinismo, como disfraz del pensamiento reaccionario, me molesta incluso más que la pretendida pureza de los que se mantienen al margen y se lavan las manos. A los puros, es decir, a los inquisidores actuales, no les preparan el terreno los sacerdotes, sino el cinismo.

No es, por tanto, asunto menor la reivindicación de la lectura si sirve para defender la emancipación humana en contra de los dogmáticos, los cínicos y los puros. Hay que tomarse en serio una pasión de entrega atenta a las palabras del otro, que tiene como resultado último la confirmación independiente de la realidad personal. Observo a mi hija mientras lee. Está aquí y en otro lugar, es ella más que nunca, porque descubre sus sentimientos, y es al mismo tiempo otro. Cada lector se ha formado gracias a las palabras de muchos autores, que también llegaron a conocerse a sí mismos cuando organizaron sus palabras, sus ideas y sus sentimientos para establecer un diálogo con sus lectores. ¿A qué se parecen las operaciones de leer y escribir? A ponerse en el lugar del otro, quiero decir, por ejemplo, a cuidar a una hija o a un familiar enfermo. Sólo descubrimos lo que hay en nosotros mismos cuando nos desdoblamos para cuidar al otro.

(…)

La pérdida de prestigio social de las humanidades ha provocado un sentimiento de culpa entre sus disciplinas y un deseo de imitar a las ciencias. Una sucesión de pretendidos métodos científicos marca desde hace años los rumbos de las teorías literarias. Los métodos nacen, crecen, se reproducen y mueren con la pretensión de aportar una verdad científica al conocimiento de la literatura. Se sienten fuertes al aplicar un protocolo y utilizar un vocabulario tecnológico de muy dudoso gusto.

Estoy convencido de la importancia de la teoría literaria, pero estoy convencido también de que ninguna pretensión científica es más importante que la capacidad personal de lectura, la solitaria pasión con la que Leo Spitzer, Roman Jakobson, Roland Barthes, Dámaso Alonso o Fernando Lázaro Carreter supieron leer. No los admiro por científicos objetivos, sino porque con una soledad cuidadosa supieron hacer en su despacho, ante una página de Garcilaso o Baudelaire, lo mismo que ahora hace mi hija con sus ojos adolescentes.

Ante la certeza de los dogmas y la homologación de las conciencias, tal vez haya que darle hoy su completo significado histórico a la emoción del lector. La soledad compartida de alguien que lee unos versos o una narración, alguien que pide tiempo para vivir cada palabra hasta hacerse dueño de sus propias opiniones, es la mayor ofensa que podemos hacerle a un economicismo desalmado que cuenta con poderosísimos mecanismos tecnológicos de control de las conciencias y que liquida los espacios públicos, suprimiendo los textos y las plazas, es decir, los lugares donde los individuos, sin renunciar a ser ellos mismos, borran un poco sus identidades concretas para convertirse en ciudadanos.

Oponerse al progreso de la ciencia y la tecnología es simplemente reaccionario. Pero eso no significa olvidar el sentido de las humanidades, o asumir una definición tecnológica del futuro. La ciencia no puede perder la raíz de su pacto humanista. Quizá ser moderno, más que llenar las costumbres de vocabulario desarrollista, consista es ser capaces de volver a formular un contrato social adaptado a los nuevos tiempos. Y para firmar un contrato conviene leerlo todo, hasta la letra pequeña de los documentos. Así lo siento cuando pienso en el futuro, mientras observo la impertinente soledad de mi hija que lee, rodeada de gente, en una playa del sur.

LUIS GARCÍA MONTERO 16/08/2009






estrábico perdido

Los colores
siempre son daltónicos
pero tú eres negra,
petirroja mía,
y yo soy estrábico
por partida doble:
miro tus pestañas,
azules y verdes,
y tan sólo veo
tus orejas.

No quiero,
y espero en silencio
a que tú me centres.

¡Negra petirroja,
no te escapes
que me perderé!


“lo que queda”:
http://jlzuni.blogspot.com/

martes, 1 de diciembre de 2009

mi abecedario (de la E a la G)

.
E
Ella. Ale. Lea. Lae.
Ella.
Calle.
Lea.
Llave.
Lae. Lea. Ella. Alle.
Llave.
Ella.
Lea.
Calle.
En el enclave la clave.

F
Francamente, no entiendo
tus francachelas
cuando te vas de entierro.

G
Gaza, gases,
goma 2.
Ganan golfos.





"Lo que queda"http://jlzuni.blogspot.com/

lunes, 30 de noviembre de 2009

M.S.S.

COPIADO DIRECTAMENTE DE BLOG  DE MAYTE:      http://maytesanchez.blogspot.com/


"Como muchos sabéis, el pasado viernes recité junto a Ada Menéndez y Marta Noviembre en el Entrelineas. Fue un recital muy bueno, de verdad. Hubo un poco de todo, risas y momentos serios, poemas erótico-festivos, durillos, alegres... en fin, yo creo que las tres compartimos con el público asistente un poco de todo lo que cada una somos. Llenamos el local, hasta arriba, nos presentó, víctima de una encerrona imperdonable, Enol Sanyago y por los comentarios que escuchamos, el "espectáculo" gustó.


Como ya va siendo tradición, toda esa gente que insiste en que avise cuando vaya a recitar, los que juran que la próxima no se lo pierden, los que adoran lo que hago, todo esos admiradores virtuales volvieron a ser eso, virtuales. Afortunadamente hace ya tiempo que sé que cuesta muy poco ponerse delante de un ordenador y deshacerse en elogios. Por eso no me creo practicamente nada de lo que me escriben, ni bueno ni malo.

Si, malo, porque a mi también me pasan esas cosas de que alguien me amenaza o me insulta a través del blog. Lo que pasa es que jamás entro al trapo, sencillamente borro la estupidez y sigo a lo mio, como si nada. Me pasan muchas, muchas cosas a las que no doy importancia. Por ejemplo, a mi también me han censurado una entrevista y lo mismo algún día la publico aquí, ya que quien me la pidió no parece querer publicarla.

Cuento todo esto porque me hacen una cierta gracia los dramas que pueblan la blogosfera. El anonimato es un escudo tras el cual se esconden todo tipo de desequilibrados. Y me parece tonto ofenderse por esas cosas. La vida real transcurre fuera de internet, las relaciones reales no se basan en redes sociales, la amistad existía antes de Facebook y era otra cosa, la meta de un autor no debería ser tener comentarios o visitas en su blog, sino escribir mejor. Cuando uno centra toda su actividad en las estadísticas, en los seguidores, en los comentarios, en los links, lo menos que puede esperar es que se le arrime algún pirado, que hay muchos en la red.

Hay muchas maneras de conseguir visitas, pero creo que la única que debería satisfacer a un autor es la calidad de los contenidos, no los intercambios de comentarios almibarados. Si tengo un blog no es para hacer amigos sino para compartir con quien esté interesado lo que hago. Si gusta, bien, si no, también. Eso si, no acepto insultos, pero es que este es mi espacio y hago con él lo que me da la gana.
En cuanto a los amigos... no sé quién se inventó eso de que los poetas son diferentes, especiales, seres puros y etéreos adornados de virtudes ausentes en el resto del género humano. Los poetas solo son un grupo de bípedos (en su mayoría), medianamente civilizados (en su mayoría) a los que une una afición común que las más de las veces no es tan común, puesto que son incapaces de determinar qué es poesía y qué no lo es. Entre los poetas los hay miserables y generosos, hijos de puta y bellas personas, perfumados y con olor a rancio. Es difícil hacer amigos entre poetas como seguramente lo sea entre albañiles o vigilantes de seguridad... bueno, igual lo de los vigilantes merecería capítulo aparte.

¿A que viene pues extrañarse de traiciones, intereses, desintereses, caricias en el lomo, puñaladas por la espalda, ya-no-te-ajunto, si-criticas-a-mi-amigo-te-vas-a-enterar y demás pejigueras? Los poetas tienen todos su puntito vanidoso y exibicionista. Dale un blog a un poeta y ya la tienes liada... el ego-surfing se queda corto.

La verdad, empiezo a estar un poco aburrida de este mundillo endogámico en el que parece que hay que comentar por obligación, llevar la agenda de recitales que son siempre de los mismos diez o doce autores, pon mi cartel y yo pongo el tuyo, ven a escucharme y yo juro que iré a verte a ti... es tan cansado. Hay que andar siempre con cuidado porque las vanidades ajenas suelen ser muy sensibles y enseguida se te ofende el personal. Eso o hieres la susceptibilidad de alguien porque no has sabido redactar una entrada o comentario de manera que la ironía con que querías hacerlo fuera indiscutible y captable al primer vistazo.

En fin, que va a dar igual lo que diga, porque parece que nos tomamos los blogs más en serio que el testamento de un tío millonario... Me quedo con la alegría de haber contado el viernes con una veintena de caras nuevas escuchando a TresMendas"

Justo en eso estaba pensando.

No podría expresarlo mejor.
Me lo copio en mi cosa y ya está.

Reconocimiento de Batania a Santiago Tena.

Como en ninguno de los dos blogs a que me refiero es posible dejar comentarios (cierto es que por motivos diferentes), pongo aquí esta nota aún a riesgo de parecer pringoso; me apetece y punto pelota.

Leo en el blog nodriza de Batania un reconocimiento a Santiago Tena , a raiz de ciertos avatares más bien desgradables que ha tenido que soportar el amigo Santi (neorrabioso, aquí). Pues bien, me sumo sin más al reconocimiento. Y de paso añado otro al propio Batania, que demuestra así su sensibilidad, su solidaridad, con los colegas blogueros.

He dicho.

Desde ahora mismo

Desde ahora mismo,
desde mi cotidiana
intranscendencia,
desde el paso del tiempo
y la impaciencia
de saber que te quiero
y no decirlo.

Desde ahora mismo,
desde el vapor del agua
en la mañana,
desde las tardes cortas
y calladas.

Desde ahora mismo
te quiero hasta en la sopa
nocturna y hogareña.

Desde ahora mismo
lo digo sin palabras,
ya lo sabes...

domingo, 29 de noviembre de 2009

una tarde en el circo

.
un circo sin lona
ni destajo cubre
a mi pobre hija.
a ella no le gustan
los payasos
aunque a mí me aguanta
(debo ser el clown malo).

el domador se amansa ante el león.
pierde la cola. y la cabeza.

el trapecista mece
sillas sin red
se enreda en saltos
mortales. de la muerte.

el mago lanza un cable
de alta tensión al respetable.
calambres múltiples.

esnifa el quiromante
las rayas de su mano.
no las lee.

el fakir saca
un as de espadas
de la manga.
truco fallido.
se clava en el esófago.

Malabarista baila
papilas gustativas
hirviendo en pailas.

jefe de pista se come las vocales
hambre de letras y un huevo duro.
y un huevo duro.
y un huevo duro.

cabalgan amazonas a lomos de los ríos
del mayor espectáculo
del mundo.

tiene razón mi hija:
a mí tampoco.
Pero yo no me aguanto.
Debe quereme mucho

mi enanita barbuda.

sábado, 28 de noviembre de 2009

caracolada

Del mar, los caracoles;
del caracol, los cuernos
y su cáscara, casa
para el invierno.

Vente conmigo al monte,
vente conmigo, niña,
quiero verte esta noche
envuelta en viñas.

Del caracol, los mares;
de la mar, las mareas.
Te subiré muy alto
para que veas.


"Lo que queda"
http://jlzuni.blogspot.com/

viernes, 27 de noviembre de 2009

ella (2)

.
En ti me hiere
todo lo que te quedas.
No guardo nada.

***
Amaneciste.
Te clavaste en la nube.
Nunca anocheces.

***
Se ha desleído
nuestra vida en paisajes.
Vid agostada.

***
Es nuestra noche
el cine de las sábanas
blancas de invierno.


"Lo que queda"http://jlzuni.blogspot.com/

jueves, 26 de noviembre de 2009

ecosistema poético

.
las lagartijas vuelan
las nubes se levantan
contra ellas

quien tiene un tesoro
no guarda un amigo

no salió de la ducha
porque ya estaba seco
de un disparo. mojama.

Es ecológico escribir poemas:
ahorran papel de váter

miércoles, 25 de noviembre de 2009

disparo

Trazará mi escopeta
su cierta trayectoria
que quedará clavada
por siempre, para siempre,
en su memoria.
La suya,
la de aquel que olvidó.


"Lo que queda"
http://jlzuni.blogspot.com/

martes, 24 de noviembre de 2009

con gusto también pica

.
me pican las costras por mucho que guste la sarna.
me pican me ensañan me come recome la ristra de cajas ajadas
que me reconcome. me pican me enfrasco me atasco me rasco
me subo a la parra me pongo antiparras.
la tela se ensaña variólica toda con los trampantojos.
se sube a las barbas el sórdido arácnido de espuerta en espuerta.

pica la picaña que aplica el verdugo con saña a destajo.
me pica. la peca me pica si peco me pica si poco no es mucho
no es nada bastante. repican las cátaras tanto subterráneas.
no hay nada a la vuelta de ninguna esquirla. después de una vuelta
viene la otra vuelta y luego la concha del mar terregoso.
me paso de vueltas me paso de tuercas de paso al infierno.
ya no hay purgatorio. las pulgas no purgan condena.

Me pica la sarna, me pican los bichos.
No es verdad el dicho: por mucho que guste me sigue picando.
No sé si compensa tanta comezón.
.